«Hay miedo, caos y mucha incertidumbre»

Ramesh Khatiwada / Guía turístico en Katmandú

La Razón
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Ramesh Khatiwada habla con mucha entereza a pesar de que ha visto cómo su mundo se ha venido abajo en tan sólo unos minutos. «La ciudad medieval de Katmandú está totalmente destruida», afirma por teléfono a LA RAZÓN cuando ya ha caído la noche en Nepal. Ramesh trabaja de guía turístico en la capital nepalí y dirige a la vez un centro de acogida para niños de dos a 16 años. Ninguno resultó herido tras la fuerte sacudida, pero la casa quedó destrozada y anoche todos intentaban dormir al raso, atemorizados por las réplicas que se sintieron durante el día. «Cada diez minutos se produce un nuevo temblor. Hay mucho miedo, caos y una gran incertidumbre. No conozco las cifras, pero creo que en Katmandú hay miles de muertos». No recuerda haber visto nada igual, ni tan siquiera después del terremoto de los años ochenta. «El peor ocurrió en 1934. Murieron casi 10.000 personas y el 70% de los monumentos de Nepal quedaron destruidos. Dicen que cada cien años hay un terremoto más destructivo. Pero ahora han pasado ochenta y nosotros ya lo hemos visto», explica Ramesh. Las construcciones en la parte vieja de la ciudad son de ladrillo y madera, «pero están hechas sin pilares, sin columnas, son sólo paredes y techos», afirma. «Creo que el 70% de esta zona está destruida. La parte nueva ha resistido mejor. El Gobierno obliga a las nuevas construcciones a tener unos estándares que resistan terremotos, pero nadie se esperaba un desastre así».

Nepal es un país turístico. Cada año recibe más de medio millón de visitantes que llegan atraídos por la cordillera del Himalaya. «No sería extraño que hubiera muchos extranjeros muertos».