La alargada sombra de Kaczynski

El líder derechista, quecontrolará el nuevo Gobierno polaco entre bastidores, admira las políticas de Orban

Póster electoral del partido euroescéptico Ley y Justicia
Póster electoral del partido euroescéptico Ley y Justicia

El líder derechista, quecontrolará el nuevo Gobierno polaco entre bastidores, admira las políticas de Orban

Europa aguarda con inquietud los primeros pasos del nuevo Gobierno polaco tras la victoria de la derecha ultraconservadora y eurófoba sin olvidar aún el obstruccionismo protagonizado por los gemelos Kaczynski hace una década. Desde Bruselas, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, felicitó por carta a la futura primera ministra, Beate Szydlo, a la que expresó su deseo de que Varsovia «juegue un papel central» en la construcción europea. «Entendemos que ella será invitada ahora a formar Gobierno y el presidente está deseando reunirse con ella y trabajar estrechamente en la creación de una Unión Europea más fuerte y resistente», señaló un portavoz. Francia y Alemania, en cambio, prefirieron guardar silencio sobre la victoria de Ley y Justicia (PiS) en Polonia. Sólo un portavoz del Ejecutivo alemán se limitó a expresar el deseo de Berlín de mantener sus estrechas relaciones con el país vecino. El más satisfecho era el eurófobo británico Nigel Farage, líder del Partido para la Independencia de Reino Unido. «Este resultado muestra una vez más que el euroescepticismo está creciendo a lo largo y ancho de la UE», aseguró el eurodiputado.

El marcado carácter antieuropeo del PiS augura futuras fricciones entre Varsovia y Bruselas. Así, los nacionalistas polacos se oponen a recibir los 7.000 refugiados sirios a los que se comprometió el Gobierno saliente o a reducir las emisiones de la contaminante industria minera. Asimismo, no contemplan la adhesión al euro mientras Polonia no cuente con una renta per cápita equiparable a la media europea (ahora roza el 70%). Fuentes comunitarias no ocultan el temor a que el nuevo Gobierno polaco siga los pasos del nacionalista primer ministro húngaro, Viktor Orban, que desde su llegada al poder en 2010 no ha dejado de irritar a Bruselas con unas reformas constitucionales que han mermado la libertad de Prensa y la independencia del Poder Judicial. Como Orban, la derecha polaca ha prometido subir los impuestos a las multinacionales extranjeras y las cadenas de supermercados, así como «polaquizar» el sistema bancario. Para poner en marcha su programa patriótico, el PiS dispondrá de una ajustada mayoría absoluta en el Parlamento. Según los resultados oficiales provisionales, el PiS bordea la mayoría absoluta tras obtener el 37,5%, frente al 24% de los liberales de Plataforma Cívica.

Ley y Justicia ha dominado las elecciones con una combinación de viejo y de nuevo. Su presidente, Jaroslaw Kaczynski, ha controlado todos los mensajes de campaña, pero con una cara nueva que suavizó la imagen agresiva de la formación, Szydlo. Kaczynski dedicó la victoria a su hermano, fallecido hace cinco años en un accidente de avión. «Lech Kaczynski fue elegido presidente hace diez años. Lo menciono hoy, no sólo porque es el décimo aniversario, sino porque sin él no habríamos llegado hasta aquí», señaló. La influencia real de Kaczynski en el nuevo Ejecutivo es aún una incógnita, pero nadie duda que seguirá siendo él quien mueva los hilos entre bastidores.