La droga «yihadista»: «Vendo Captagon on-line»

La «droga yihadista» no ha sido detectada en España, pero varias páginas la ponen a la venta en internet

La «droga yihadista» no ha sido detectada en España, pero varias páginas la ponen a la venta en internet

Captagon, la anfetamina que a priori ingirieron los terroristas que sembraron el terror en París, toma el nombre de un fármaco que se empezó a comercializar para tratar la hiperactividad y la narcolepsia en los años 60. Se prohibió en 1986 por presiones de la OMS, ya que generaba dependencia.Se siguió produciendo, aunque desde entonces con otra composición. Es una mezcla de anfetamina con cafeína, dos estimulantes que quitan el sueño y el hambre y, según algunos de sus defensores, estimulan la concentración y el rendimiento.

Fuentes de la Policía Nacional confirmaron a LA RAZÓN que dicha droga no ha sido detectada en nuestro país. «En España no hemos detectado esta droga y en Europa tampoco, pero sí existe su versión en polvo: el speed, que también es una mezcla de anfetamina con cafeína. Es la misma droga. Pero mientras una se esnifa, Captagon es en comprimido», explican desde Energy Control.

Con todo, sí que pueden encontrarse en la web páginas web que aseguran poner a la venta esta sustancia. «Comprar barato píldoras de Captagon en línea», reza una de estas páginas, que facilita una dirección de mail para ponerse en contacto con los compradores. Incluso cuenta con una tabla de precios. 250 pastillas cuestan 500 dólares (460 euros); 500, 800 dólares (744 euros), 1.000, 930 dólares... y así sucesivamente. También existe el sitio AnonymousPharm (farmacia anónima) en la que pueden comprarse estas píldoras al precio de 40 centavos (37 céntimos de euro) cada uno. Esta web cuenta incluso con «ofertas del día», como 60 píldoras por 24 dólares, 90 por 36... Por supuesto, detrás de estas webs podrían esconderse auténticas estafas.

Respecto al precio, desde Energy Control precisan que no hay una referencia fiable pero en su día se dijo que costaba «un máximo de 20 dólares. Se consume habitualmente para fines recreativos y por dependencia. Y el tiempo en el que tarda en hacer efecto es relativo. «Al esnifarse, el speed al esnifarse tarda pocos segundos en sentirse sus efectos, el captagon si se consume en comprimido (pastilla) tarda más tiempo que actuar y si se inyectase sería más rápido que esnifar una sustancia, bastaría con machacarlo, diluirlo e inyectarlo».

«Turquía y Líbano lideraban años atrás su producción, y Siria era únicamente un país de tránsito de la sustancia hacia países ricos del Golfo. Pero la producción ha caído notoriamente en el Líbano, y en la actualidad, el mayor productor es Siria», precisan desde Energy Control. En cuanto al consumo, «la mayoría de los decomisos se producen en Arabia Saudí, Jordania y Siria. En 2011, desde la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), se informó de que se habían decomisado 25 toneladas de captagon en 2009». Desde esta agrupación «no tememos que vaya a llegar a España esta droga», sustancia «que todavía falta por confirmar que sea la que hayan consumido los yihadistas», subrayan. En cualquier caso, «el consumo de anfetaminas en guerras no es nuevo. También se tomaban en la II Guerra Mundial, en la de Afganistán...», añade.

Lo cierto es que en Europa del Este ya ha hecho acto de presencia. Según relata el Observatorio Europeo de las Drogas en su informe más reciente, existen «grupos criminales de Bulgaria activos» en la producción de este mercado a gran escala.