La Fiscalía rastreará posibles llamadas a España del autor del atentado de Niza

París pidió ayer colaboración para esclarecer si Mohamed Lahouaiej tenía vínculos islamistas

Jabeur Lahouaiej Bouhlel, el hermano de Mohamed Lahouaiej Bouhlel
Jabeur Lahouaiej Bouhlel, el hermano de Mohamed Lahouaiej Bouhlel

París pidió ayer colaboración para esclarecer si Mohamed Lahouaiej tenía vínculos islamistas

Las autoridades francesas han solicitado a nuestro país colaboración para intentar esclarecer si el autor del atentado de Niza tenía vínculos con el terrorismo islamista. Según las fuentes consultadas, el fiscal jefe de París, François Molins, pidió ayer telefónicamente al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, que España lleve a cabo un análisis de un posible tráfico de llamadas efectuadas a nuestro país desde el móvil de Mohamed Lahouaiej Bouhlel. Zaragoza se puso se puso en contacto con Molins para trasladarle sus condolencias por la matanza y para ofrecer, como suele ser habitual, toda la colaboración de la Fiscalía española para intentar esclarecer las circunstancias del atentado.

Aunque no hay ningún indicio que apunte a hipotéticos vínculos del autor del atentado con nuestro país, el objetivo de esa diligencia es determinar si Mohamed Lahouaiej hizo alguna llamada a España en los meses previos a la masacre del pasado viernes por la noche y, en su caso, poner de relieve posibles relaciones con personas investigadas por terrorismo islamista residentes suelo español.

De hecho, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ya ha abierto diligencias de investigación para canalizar todo el auxilio que pueda prestarse a las autoridades judiciales francesas en relación a este atentado, «como ellos han hecho siempre en la lucha contra ETA y el terrorismo islamista», apuntan fuentes jurídicas. «Ha sido en Niza, pero podía haber sucedido en cualquier sitio, también en España», añaden.

Los responsables de la lucha antiterrorista en el Ministerio Público alertan del previsible desplazamiento de las zonas de conflicto del Estado Islámico (EI) de Siria e Irak a Libia, adelantando sus posiciones (ante las complicaciones que le plantea el despliegue militar ruso) a zonas «cada vez más cercanas» a Europa y a nuestro país. A su favor, la inestabilidad que atraviesa Libia, un estado fallido donde Daesh –teme la Fiscalía de la Audiencia– podría establecerse de forma permanente, lo que aumentaría el peligro de nuevos atentados en suelo europeo.

Las fuentes consultadas recuerdan que el modus operandi del atentado de Niza encaja en los patrones de Daesh (siglas en inglés del autoproclamado Estado Islámico). Y es que el pasado enero Abu Mohamed al Adnani, portavoz del EI, instó a sus seguidores a través de las redes sociales a cometer atentados en Occidente «con un artefacto explosivo, una bala, un cuchillo, un coche, una piedra e incluso una bota o un puño».

No obstante, la Fiscalía sostiene que el riesgo de atentado en España es menor que en Francia y hace hincapié en que tras los atentados del 11-M y, sobre todo, después del alto el fuego de ETA en 2010 España ha centrado su respuesta al terrorismo islamista «en una política penal de prevención», tipificando conductas «que son delitos de riesgo». Se trata, añaden, de «comportamientos –fundamentalmente labores de reclutamiento y captación a través de redes sociales– que, potencialmente, pueden llevar a la comisión de acciones terroristas». Con esas operaciones preventivas, subrayan, se ha evitado la posible comisión de atentados en nuestro país. «Como se ha demostrado, es la mejor manera de garantizar la seguridad de todos los ciudadanos», insisten.

La colaboración en la lucha antiterrorista entre España y Francia a nivel judicial y policial es un factor clave para luchar contra el terrorismo islamista. En esa línea, a principios del próximo septiembre Molins y Zaragoza se reunirán en Madrid en una nueva cumbre bilateral de ambas fiscalías antiterroristas (como vienen haciendo dos o tres veces al año) para avanzar en la coordinación de la respuesta a la amenaza islamista. A esas reuniones suelen acudir también representantes de los servicios de Inteligencia. A buen seguro que el atentado de Niza será uno de los asuntos a tratar entre los responsables de ambas fiscalías, que se volverán a ver las caras –esta vez en París– el próximo mes de octubre.

En esa reunión estarán también los máximos representantes de las fiscalías belga y marroquí, cuyos países también son claves en la estrategia judicial contra el yihadismo.