La fractura del socialismo francés lanza a Macron

La victoria del izquierdista Hamon en las primarias favorece al ex ministro de Hollande.

El ex ministro francés de Educación Benoît Hamon
El ex ministro francés de Educación Benoît Hamon

La victoria del izquierdista Hamon en las primarias favorece al ex ministro de Hollande.

La prensa francesa ayer titulaba de forma casi unánime que de la primera vuelta de las primarias socialistas han surgido dos formas de entender la izquierda que pueden significar el final del Partido Socialista. Una, representada por el ganador, Benoît Hamon, que como representante de la línea rebelde que se ha opuesto a la política aplicada por François Hollande y Manuel Valls, ha obtenido un 36,35% de votos, y la otra, personificada por Manuel Valls, y que representa el socialismo práctico. La primera aspira a ejercer la oposición, con políticas nuevas y, en algunos casos utópicas; la segunda pretende gobernar. Son dos izquierdas que el propio Valls ha calificado de « irreconciliables », y nadie ve cómo, a partir del domingo que viene, sea quien sea quien salga elegido, podrán unir en torno así las dos tendencias surgidas de estas primarias.

Esta herida que se abre en el seno del Partido Socialista podría servir de avenida por la que desfile a partir de ahora Emmanuel Macron. Hasta el líder de la extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, aseguraba ayer que estas primarias van a crear una « deserción » de electores hacía el partido creado por el antiguo ministro de Economía.

Si hace una semana, el equipo de campaña de Emmanuel Macron hablaba de una quincena de diputados socialistas que se sumarían a su proyecto, ahora las expectativas son mayores. Según un diputado próximo a Hollande que cita Le Monde: la victoria de Hamon será 2el equivalente a la conquista del Labour por parte de Jeremy Corbyn. Toda la izquierda gubernamental, la izquierda reformista, llámele como quiera, se negarán a seguirle ».

Y la victoria parece que está del lado de Benoît Hamon, que cuenta desde el domingo con el voto de Arnaud Montebourg, el tercer candidato de la primaria con un 17% de votos. Ayer se le sumó la « Dama de las 35 horas », la antigua líder de los socialistas y hoy alcaldesa de Lille, Martine Aubry, que junto a una veintena de figuras del partido anunció que su voto será para Hamon.

De momento, Manuel Valls ha tenido que conformarse con el apoyo de otra de las candidatas de la primaria, Silvia Pinel, que no pesa más que un 2% entre los que votaron el domingo.

¿Fallo técnico o manipulación? Los resultados de la primera vuelta de las primarias socialistas han terminado envueltas en un escándalo que los organizadores de estas elecciones negaban ayer rotundamente. Pero se desmentían a sí mismos, ofreciendo cifras diversas de participación. El primer secretario del Partido Socialista, Jean-Christophe Cambadélis dijo que la participación estaba próxima de los 2 millones de electores. El presidente de la comisión que ha organizado las primarias dijo que la cifra era más cercana a los 1,6 millones. Y los porcentajes que habían obtenido los ganadores no variaron entre los datos ofrecidos la noche del domingo y los aportados la mañana de ayer a pesar de que entretanto se han contabilizado cerca de 400.000 votos más. Finalmente los resultados no serán validados hasta finales de la semana, pero han dejado un perfume de amaterismo y confusión, algunos medios, como Le Parisien, llegan a hablar de intoxicación o intento de falsear las cifras de participación.