África

La mujer de Mugabe ya no heredará

Mugabe y Grace contrajeron matrimonio en 1996 cuando ella tenía 31 años y él 72. Poco a poco, la primera dama de Zimbabue trató de hacerse con las riendas del país y formó su propia camarilla, aliada con las juventudes del partido único
Mugabe y Grace contrajeron matrimonio en 1996 cuando ella tenía 31 años y él 72. Poco a poco, la primera dama de Zimbabue trató de hacerse con las riendas del país y formó su propia camarilla, aliada con las juventudes del partido único

Robert Mugabe, de 93 años, líder indiscutible en la guerra contra el régimen blanco y racista de Ian Smith, hombre fuerte de Zimbabue desde 1980, se encontraba ayer en arresto domiciliario y, según el presidente de la vecina Suráfrica, Jacob Zuma, que habló con él, «resignado a dejar el cargo» y preocupado por salvaguardar la vida de su esposa, Grace. El Ejército, con un golpe de Estado de manual, ha desbaratado la operación palaciega pacientemente diseñada por la primera dama para suceder a su marido en la Presidencia del país. Sin duda, los dioses han cegado a la ambiciosa mujer, llevándola a cometer un error de principiante: no haber entendido nada de la historia reciente de su país de adopción, la que explica que Mugabe se ha mantenido en el poder durante tres décadas porque siempre, pero siempre, se ha atenido a las exigencias de sus viejos compañeros de guerrilla, a los veteranos de la guerra de liberación, aunque supusiera llevar al país a la quiebra. Como en el año 2000, cuando incumpliendo los acuerdos de paz y la propia Constitución decretó la confiscación de las 4.500 granjas de los blancos, absurda reforma agraria, rehén del populismo, que hundió la economía más floreciente de África y enriqueció a los hombres del poder. Pero sus «veteranos» exigían venganza y, sobre todo, acabar con la humillación de una raza blanca que creaba vergeles donde sus hermanos apenas hacían crecer un poco de maíz. Cuando pocos años después, la incuria y el descuido acabó con la red de irrigación, toda la tierra fue del mismo color: marrón. Y Grace ha pretendido pasar por encima de la vieja guardia, creyendo que las nuevas generaciones del partido serían suficientes. Los carros de combate en la calle y la detención de sus cómplices nos dicen que no.

Grace «Gucci de Mugabe»

La primera dama de Zimbabue, Grace, nació en Suráfrica en 1965 y conoció a Mugabe cuando entró a trabajar en su Gabinete. Casada con un piloto militar y ya madre de un hijo, Grace se convirtió en la amante de Mugabe, con el que tiene tres hijos, y contrajo matrimonio con el presidente en 1996. De lujos desmedidos –es popularmente conocida como «Gucci»– ha sido presidenta en la sombra. Se hizo otorgar una licenciatura sin pisar la Universidad. Su primogénito, Russell Goreraza, compra «Rolls Royce» a pares