La OTAN amenaza a Putin con el envío de tropas a Turquía

La campaña militar rusa en Siria abre un nuevo frente para la Alianza Atlántica que acelera su despliegue en el Centro y el Este de Europa. Stoltenberg acusa a Moscú de «probar armas modernas» en lugar de combatir al Estado Islámico

La OTAN está lista para defender a Turquía después de que dos cazas rusos invadieran el espacio aéreo turco para proseguir con su ataque en Siria. Así de tajante se mostró ayer el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg. «La OTAN ya ha reaccionado elevando su capacidad, su preparación para desplegar fuerzas también en el sur, también en Turquía. Podemos desplegar 40.000 efectivos en 48 horas», afirmó. Moscú ha desplegado fuerzas para combatir al Estado Islámico, pero, según denuncia la organización transatlántica, Rusia estaría defendiendo al Gobierno de Bachar al Asad y bombardeando objetivos de la oposición. «La OTAN está preparada y capacitada para defender a todos los aliados, incluida Turquía, frente a cualquier amenaza», dijo el noruego. Además, Stoltenberg recordó que ya se han dado pasos para crear una fuerza conjunta de 13.000 efectivos que puede intervenir en cuestión de días. Una advertencia para Rusia. Un contingente que se creó en una primera instancia por las amenazas vividas en el este de Ucrania, tras la invasión rusa, que provocó la desestabilización de la región. Reino Unido enviará a 100 militares a los países del Este para evitar precisamente nuevas agresiones rusas.

Sin embargo, la OTAN dice estar preparada no sólo para los desafíos que llegan de esa región, sino también de los que puedan venir del sur, como pueden ser Siria o Irak, o incluso Turquía. Desde Ankara se ha pedido expresamente a la OTAN que mantenga su misión de misiles Patriot en Turquía para que ayude a reforzar la seguridad del país. Aunque de por sí es uno de los aliados más potentes de la Alianza, la organización transatlántica estudiará la forma de seguir apoyándolo.

España estaría dispuesta a mantener un año más sus misiles Patriot y un contingente de 150 militares que tiene en la localidad turca de Adana. Stoltenberg enfatizó los esfuerzos de la Alianza para estar a la altura de los nuevos desafíos en materia de seguridad a nivel mundial. «Es el mayor refuerzo en defensa colectiva desde el fin de la Guerra Fría», dijo. Se crearán dos nuevos cuarteles en Hungría y Eslovaquia para poder desplegar los efectivos en cualquier momento si así se requiere. Recientemente, también abrió cuarteles en los países del Este. Respecto a la actuación rusa en Siria, Stoltenberg pidió a Moscú que permita una transición política en el país, pidiendo que acabe con la ofensiva militar. «Deben finalizar los combates, debe haber una solución política, una transición... Pido a Rusia que juegue un papel constructivo y cooperativo en la lucha contra el Estado Islámico y no continúe apoyando al régimen porque apoyarlo no es ninguna contribución constructiva para una solución política, pacífica y duradera en Siria», declaró. Y les acusó de «probar armas modernas» en Siria en vez de combatir al EI.

Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió ayer de que Turquía puede obtener gas natural de otros lugares y que otros países pueden construir su primera planta nuclear. Con ello, el mandatario turco amenazó con dar marcha atrás a la cooperación bilateral en el ámbito nuclear y gasístico, que mueve un volumen de comercio de unos 40.000 millones de dólares anuales. Rusia es el principal proveedor de gas a Turquía, por lo que perder a su principal consumidor representaría una seria merma económica para Moscú en un momento de especial debilidad económica para Rusia. «No podemos aceptar la situación actual. Las explicaciones de Rusia sobre las violaciones del espacio aéreo turco no son convincentes ni serias», dijo el enojado presidente en relación con los aviones rusos que han sobrevolado territorio turco. Desde entonces, las relaciones entre ambos países son tensas, con tres citaciones del embajador ruso al Ministerio de Exteriores turco y advertencias de la OTAN contra Rusia. Erdogan dijo que Rusia debe considerar el impacto de sus acciones sobre las relaciones con Turquía. Concretamente, el presidente islamista destacó la construcción de la planta nuclear de Akkuyu, en la sureña provincia de Mersin. «Si los rusos no construyen la planta de Mersin Akkuyu, entonces lo hará otro», afirmó.