La quema de un joven ilustra el giro violento de Venezuela

Maduro declara que la víctima fue agredida por ser chavista. Los vecinos responen que era un saqueador y que se tomaron la justicia por su mano

El hombre envuelto en llamas tras ser rociado con gasolina en Caracas el pasado sábado
El hombre envuelto en llamas tras ser rociado con gasolina en Caracas el pasado sábado

Maduro declara que la víctima fue agredida por ser chavista. Los vecinos responen que era un saqueador y que se tomaron la justicia por su mano

La oposición venezolana lleva 52 días en la calle pidiendo elecciones y la restitución del hilo constitucional que se rompió cuando el Tribunal Supremo emitió dos sentencias con las que suprimía la inmunidad parlamentaria y las atribuciones de la Asamblea Nacional. La resistencia, como le llaman algunos miembros de la Mesa de la Unidad Democrática, ha sido dura, pues hasta la fecha hay 48 muertes (cifra oficial del Ministerio Público), al menos 994 heridos y casi 2.000 detenciones de ciudadanos ligados a las manifestaciones.

La represión de los cuerpos de seguridad del Estado y la violencia han tomado cada vez más espacio en las protestas callejeras. El episodio más reciente fue en la marcha del pasado sábado, cuando cumplieron los 50 días de protestas y un joven de 21 años, identificado como Orlando José Figuera Esparragoza, fue quemado vivo en los alrededores de la Plaza Altamira, al este de Caracas. Hay versiones contradictorias sobre lo que realmente ocurrió. La de las autoridades de la Alcaldía de Chacao es que había sido atrapado robando y los manifestantes se tomaron la justicia por su mano y le echaron un cóctel molotov sobre el cuerpo. No obstante, la interpretación del Gobierno de Maduro apunta a que fue una acción de odio porque el hombre era chavista y estaba cerca de los opositores.

«Nunca se había visto que una persona fuera incendiada como hace el Estado Islámico. Esta persona fue golpeada, la apuñalaron y casi la linchan, porque uno gritó que era chavista, o porque otro gritó que lo estaban robando», afirmó Maduro en su programa de televisión. A pesar de que no se han determinado los autores de la agresión al joven, el presidente acusó a una presunta «corriente nazi-fascista» en las filas de la oposición y pidió a las autoridades castigar a los responsables intelectuales y materiales. Orlando sufrió quemaduras de primer y segundo grado en el 80% del cuerpo y recibió dos puñaladas en el abdomen, producto de la represalia por parte de los vecinos. Su condición es grave pero estable.

Sobre esta acción y las de «linchamiento moral» contra funcionarios públicos fuera de Venezuela, respondió el cardenal venezolano Jorge Urosa Savino, quien advirtió de que los ciudadanos no pueden entrar en una espiral de violencia y que las diferencias se deben resolver en paz y no tomando la justicia por su cuenta.

Líderes de la oposición como Henrique Capriles y Freddy Guevara aseguran que seguirán en las calles hasta que haya elecciones para realizar un cambio democrático. Sin embargo, el Gobierno persiste en su iniciativa de hacer una nueva Constitución, aunque esta vez sin el respaldo de una de sus fichas en el Poder Judicial, la fiscal Luisa Ortega Díaz, quien apuntó a través de una carta su desacuerdo con el proceso constituyente porque considera que esta acción sólo incrementaría la crisis en el país.