La UE cierra filas en torno a Ucrania y exige a Rusia que avance hacia la paz

Zelenski propone incluir a EE UU y Reino Unido en las conversaciones de paz entre Kiev y Moscú

Donald Tusk, Vladimir Zelenski y Jean-Claude Juncker, ayer, en Kiev / Ap
Donald Tusk, Vladimir Zelenski y Jean-Claude Juncker, ayer, en Kiev / Ap

Zelenski propone incluir a EE UU y Reino Unido en las conversaciones de paz entre Kiev y Moscú.

El presidente de Ucrania, Vladimir Zelenski, propuso ayer a Moscú un formato inédito con el fin de lograr la pacificación del Este del país. En un mensaje publicado en la red social Facebook, el nuevo presidente de Ucrania propuso añadir al actual «cuarteto de Normandía» –Francia, Alemania, Rusia y Ucrania– la presencia de EE UU y Reino Unido. Por el momento, no ha habido ninguna respuesta clave por parte de Vladimir Putin. Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, se limitó a señalar que se trataría de «un formato absolutamente nuevo». Según defendió ayer también Zelenski, Ucrania está dispuesta a utilizar toda su artillería diplomática. «Queremos resolver esta guerra y queremos traer la paz a Ucrania, pero esto sólo puede ser logrado con la diplomacia como única arma».

La reunión de este nuevo grupo sería en la capital de Bielorrusia, Minsk, mismo lugar dónde se firmaron los Acuerdos de Paz de Minsk en el año 2015 y el objetivo de esta cita sería dialogar sobre la península de Crimea –anexionada a Rusia en 2014 de manera ilegal– y la pacificación del Este del país, en la región de Donbás, dónde persiste el conflicto entre el Ejército ucraniano y los rebeldes apoyados por Moscú.

Este pasado domingo, Zelenski tuvo la oportunidad de visitar junto al presidente permanente del Consejo, Donald Tusk, la localidad de Stanitsa, Luhanska, el único corredor abierto en el que aún es posible cruzar la línea divisoria. La UE ha calificado de «alentador» este gesto de retirada de las tropas. Ayer se celebró la cumbre entre los Veintiocho y Ucrania, un encuentro en el que autoridades comunitarias mostraron su preocupación por las últimas medidas del Kremlin que ha empezado a expedir pasaportes de nacionalidad rusa en aquellas zonas ucranianas no controladas por el Ejército. Bruselas se está planteando tomar medidas de represalia, entre las que se podría incluir el no reconocimiento de estos pasaportes. A pesar de esto, las autoridades comunitarias no quisieron aventurar más detalles sobre esta respuesta.

Tusk volvió ayer a pedir a Rusia que actúe con responsabilidad y cumpla los acuerdos de Minsk. «He visto la retirada de las tropas cerca de Stanitsa Luhanska. Es un paso alentador que ahora debe consolidarse. Esperamos de Rusia que utilice su influencia considerable sobre los separatistas para que esto suceda». El presidente del Consejo defendió que Kiev «ha cumplido todas las obligaciones con respecto a la separación de las tropas» de la línea divisoria, pero que «la otra parte no lo ha hecho», en referencia a Moscú.

El club comunitario siempre ha estado dividido entre los países defensores de la mano dura (Reino Unido y las Repúblicas Bálticas) y aquellos países de Europa Central partidarios de un mayor pragmatismo derivado, sobre todo, por la dependencia energética. Italia también se encuentra en este segundo grupo de guante de seda con Vladimir Putin. En junio, los Veintiocho volvieron a extender durante seis meses las sanciones ya vigentes contra Moscú debido a los pocos avances de los Acuerdos de Minsk. Bruselas no tiene previsto ampliar estos castigos, si excluimos el tema de los pasaportes rusos.