La UE refuerza la política de retorno y fronteras

La Unión Europea aplicará con efectividad la política de devolución de personas que no puedan permanecer en Europa. Se centrará en la acogida de refugiados, aquellos que necesitan protección porque huyen de la guerra o del terrorismo de sus países, pero hará volver a sus países a todo aquél que emigre por motivos económicos de forma ilegal. Así lo acordaron los ministros del Interior europeos en su reunión ayer en Luxemburgo. «Siempre hemos dicho que hay que proteger a quienes necesitan protección internacional, pero, por el contrario, aquellos que no tienen derecho a tal protección deberán regresar a sus países de origen», sentenció el ministro luxemburgués de Asuntos Exteriores e Inmigración, Jean Asselborn. Cuando se habla de aplicar la política de retorno, no hay voces discordantes en el seno europeo. Todos los países dicen sí a fomentar la devolución de inmigrantes económicos como la mejor opción para evitar la llegada masiva a territorio europeo. Un consenso que queda lejos cuando la iniciativa pasa por el equilibrio del reparto de refugiados en Europa en forma de cuotas. El principal eje de la Agenda Migratoria Europea, presentado antes del verano por la Comisión Europea, ya era devolver a la mayoría de los inmigrantes que alcancen las fronteras de forma ilegal. Las redes de traficantes se aprovechan de que el sistema de retorno de la UE para devolver a los migrantes irregulares, o aquellas personas cuya solicitud de asilo ha sido denegada, «funciona de forma imperfecta». Desde Bruselas se reconoce que las decisiones de retorno que se ponen en marcha son «relativamente pocas». «Según Eurostat, de las aproximadamente 425.000 personas objeto de una decisión de retorno anuales, sólo 167.000 abandonan la UE. El esfuerzo para desmantelar las redes de traficantes depende mucho también de la capacidad de disuadir a los potenciales migrantes irregulares de emprender el viaje», recoge la Agenda. En este contexto, la Comisión propuso que se modifique la base jurídica de Frontex para reforzar así su papel en materia de retorno.

Esta política fue, en el seno del Consejo, el comodín que utilizaron los países en favor de las cuotas para convencer al resto de socios a sumarse. Consensuada ahora, el debate sigue por el refuerzo colectivo de las fronteras. La mayoría de los países están de acuerdo en reforzar la vigilancia, sobretodo aquellos que tienen costa, pero la idea francesa de crear un equipo de guardacostas europeos todavía se encuentra en una fase muy preliminar.esidente sirio, Bachar al Asad, declaró ayer su total apoyo a los bombardeos de Rusia en su país y aseguró que la coalición formada por Siria, Rusia, Irán e Irak «debe triunfar» porque «de otro modo toda la región, no solo uno o dos países, serán destruidos. Tengo total confianza en que será así». Durante un entrevista en la televisión estatal iraní, Asad puntualizó que las cuatro naciones lograrán «resultados tangibles», a diferencia de la coalición internacional liderada por EE UU, cuya campaña de ataques aéreos contra el EI «ha provocado una expansión de la violencia en Siria e Irak». Por ese motivo, el presidente sirio instó a los países occidentales a dejar de apoyar a los rebeldes para obtener «resultados mucho más rápidamente».

Mientras tanto, la campaña de bombardeos rusos volvió a causar bajas civiles. A pesar de que Moscú afirma que sus ataques aéreos están destinados a golpear al Estado Islámico, al menos media decena de ciudadanos murieron ayer después de que aviones de combate rusos atacaran la localidad de Talbiseh, en la provincia central de Homs. Los cazas rusos también bombardearon las aldeas de Al Gayar y Sharshuh, en el norte de Homs, donde al menos una persona murió y varios resultaron heridos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Dos niños fallecieron, además, por otro ataque ruso en la cercana localidad de Garnata, según la ONG, que no descartó que pueda aumentar la cifra de víctimas debido a la gravedad de los heridos.