Sucesos

Las lluvias se ensañan de nuevo con la sierra de Río y dejan 16 muertos

Una tempestad que concentró en pocas horas toda la lluvia esperada para el mes de marzo dejó hoy al menos 16 muertos en Petrópolis, una de las ciudades más castigadas por los temporales de enero de 2011 que causaron unos mil muertos en el estado brasileño de Río de Janeiro.

La lluvia, que comenzó en la noche del domingo y se prolongó durante toda la madrugada de hoy, causó deslizamientos de tierras en al menos 21 lugares de Petrópolis, así como el desbordamiento de los ríos Quitandinha y Piabanha, que atraviesan el casco urbano.

La mayoría de las víctimas murió sepultada dentro de sus viviendas por los aludes registrados en esta ciudad de cerca de 300.000 habitantes ubicada en la región serrana de Río de Janeiro, a unos 70 kilómetros de la capital regional.

Entre las víctimas hay dos socorristas de la Defensa Civil, Fernando Fernandes de Lima, de 44 años, y Paulo Roberto Filgueiras, de 37 años, que fueron sepultados por un derrumbe cuando participaban en tareas de rescate, según ese organismo.

Decenas de bomberos prolongaron hasta la noche los trabajos de búsquedas de personas soterradas por el lodo, cuyo número no fue precisado por las autoridades en el último boletín oficial.

"Me desperté y escuché a niños de una casa vecina pidiendo socorro, fue entonces cuando me asomé a la ventana y vi el derrumbe", dijo a Efe Ana Luzia, una habitante de Espíritu Santo, un barrio humilde construido en un cerro donde varias casas fueron destruidas por el agua y el lodo.

Según contó la mujer, su marido llegó a salir de casa para ayudar a los vecinos, pero cuando vio la magnitud de la avalancha le pidió que regresara porque tuvo miedo de que se convirtiera en una víctima más.

Los barrios más afectados son los de Quitandinha, Doutor Thouzet, Alagoas, Lagoinha, Bingen e Independencia, según las autoridades.

En la tarde de hoy, mientras los socorristas seguían bajo la lluvia escarbando entre el lodo en busca de los tres desaparecidos, y los afectados, con la ayuda de vecinos, trataban de rescatar los pocos enseres que sobraron de sus viviendas, el escenario recordaba al de la tragedia del 12 de enero de 2011.

Ese día comenzó un diluvio de proporciones bíblicas que ocasionó numerosos derrumbes en las faldas de las montañas de la región serrana y se cobró la vida de cerca de mil personas, según las cifras oficiales.

En Petrópolis fallecieron 71 personas en aquella tragedia, que alcanzó su drama mayor en las vecinas ciudades de Nova Friburgo, con 426 muertos, y Teresópolis, donde las víctimas mortales fueron 379.

Según la Defensa Civil, el volumen de lluvia que cayó en Petrópolis en las últimas 24 horas superó en algunos puntos los 270 milímetros esperados para todo marzo, un mes tradicionalmente lluvioso.

El gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, que viajó hoy a Petrópolis para coordinar las tareas de rescate, reconoció que las miles de personas que perdieron su vivienda en la tragedia de hace dos años aún no han sido reubicadas en áreas más seguras porque el gobierno regional no ha conseguido terrenos en Petrópolis para construir nuevas casas.

"Estamos estudiando otro tipo de soluciones para estos damnificados, como líneas de crédito baratas, así como formas de reducir los trámites burocráticos", manifestó el gobernador.

La alcaldía de Petrópolis, que declaró el estado de emergencia en el municipio, informó que 560 personas, de cerca de 140 familias, fueron trasladadas a 18 albergues y refugios debido a que sus viviendas están ubicadas en áreas de riesgo.

Las autoridades están preocupadas con la posibilidad de que ocurran más deslizamientos de tierra por la cantidad de agua que quedó acumulada en las faldas de las montañas.

"Lo más grave es que la previsión (de los meteorólogos) indica que las lluvias proseguirán esta semana", dijo el secretario de Defensa Civil, Sergio Simoes.

Para evitar males mayores, la alcaldía suspendió las clases en las escuelas y pidió a las personas que permanezcan en sus casas.

Cabral aseguró que la gobernación de Río de Janeiro aprobó el desembolso de tres millones de reales (unos 1,5 millones de dólares) para ayudar en las tareas de reconstrucción y que la alcaldía contrató provisionalmente a 500 personas para la limpieza de las calles de Petrópolis.

Según Cabral, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, que está en Roma para asistir mañana a la misa de comienzo del pontificado del papa Francisco, le llamó por teléfono y autorizó el envío a Petrópolis de miembros de la Fuerza Nacional de Seguridad para ayudar en los trabajos de reconstrucción