Libros nazis y manuales para fabricar armas

Scott Mair, hermano del asesino de Birstall, todavía intentaba ayer asimilar lo ocurrido. «Me cuesta creerlo. Tenía antecedentes de enfermedad mental, pero recibía ayuda. Lloré cuando oí [lo ocurrido]. Lo lamento tanto por [la diputada] y su familia», declaró a los medios británicos. Aunque la familia del asesino insiste en que jamás mostró interés por la política, varios testigos aseguran que antes del ataque gritó «Britain First», lema de un partido de extrema derecha que, en cualquier caso, ha condenado el asesinato y se ha desvinculado por completo. Según la prensa local, Thomas Mair –que vivía solo en una casa de protección oficial– compró libros al grupo neonazi estadounidense National Alliance (el cual fue disuelto a finales de 2013), entre ellos «Ich Kämpfe», un controvertido manual ilustrado que se distribuía a los miembros del partido nazi alemán en 1942, y otro sobre cómo montar una pistola con piezas que se pueden comprar en una tienda de bricolaje.

Una de las facturas, fechada en 1999, demuestra que Mair gastó más de 620 dólares en libros como «Química de polvos y explosivos», «Incendiarios» y «Manual de municiones improvisadas», que, entre otras cosas, detalla cómo construir una pistola en casa. «The Guardian» reprodujo ayer los recibos de compra con el nombre de Thomas Mair (en las imágenes superiores), que fueron difundidos por el Centro legal para la pobreza sureña (SPLC, en inglés) de EE UU, que los obtuvo, a su vez, de miembros del grupo supremacista de la raza blanca. Los investigadores aseguran que el arma que utilizó Mair era antigua y precaria, lo cual coincidiría con el hecho de que él mismo la fabricara gracias a las instrucciones aportadas por los manuales que compró.

Otros medios informaron de que Mair, descrito por sus vecinos como solitario y con problemas de salud mental, fue suscriptor de «SA Patriot», una revista surafricana racista publicada por el grupo partidario del «apartheid» White Rhino Club. Por su parte, los representantes del grupo de extrema derecha Britain First (nombre que supuestamente pronució el asesino de Cox antes de dispararla) aseguraron no tener ningún vínculo con Mair. Sin embargo, ayer, miembros de otra formación de extrema derecha Notts Casual Indields subió ayer a sus redes sociales la imagen de otra parlamentaria, Rachel Maskel, en el que afirmaban: «Esta también tiene que desaparecer». De momento no ha trascendido ningún dato sobre los interrogatorios a los que está siendo sometido Thomas Mair y del que los investigadores esperan poder resolver si detrás de este crimen existía alguna motivación política o no.