Los ataques aliados arrebatan al EI sólo el 1% de su territorio

La coalición internacional, iraquíes y kurdos logran frenar el avance yihadista tras cinco meses

Combatientes kurdos disparan contra los yihadistas cerca de la ciudad de Sinyar
Combatientes kurdos disparan contra los yihadistas cerca de la ciudad de Sinyar

Fuerzas kurdas «peshmerga» y las tropas gubernamentales iraquíes, apoyadas por los bombardeos de la coalición internacional, han recuperado 700 kilómetros cuadrados de terreno –en su mayoría en el norte de Irak–, lo que equivale al 1% de todo el territorio controlado por el Estado Islámico, según cifras del Pentágono. Aunque a primera vista se trata de un porcentaje muy pequeño de terreno recapturado, hay que tener en cuenta que la campaña de bombardeos, liderados por Estados Unidos, no lleva más de cinco meses. Los ataques aéreos internacionales han servido para frenar el ímpetu de los yihadistas y comprar tiempo para la formación de las fuerzas del Gobierno de Bagdad.

El entrenamiento y la ayuda militar a las tropas iraquíes y las milicias kurdas es el principal objetivo de las fuerzas internacionales que conforman la alianza contra el EI. La división sectaria entre los iraquíes y las rivalidades entre el Kurdistán y Bagdad ha sido una de las principales razones del debilitamiento de sus Fuerzas Armadas, por eso es tan importante fomentar la unidad para lograr avances militares significativos en Irak. La nueva ofensiva iraquí contra el EI se centra en la región petrolera de Kirkuk. Este fin de semana se registraron enfrentamientos entre las fuerzas «peshmerga» y los combatientes islamistas, después de que estos últimos tomaran una pequeña instalación petrolera cercana a Kirkuk. En los combates, apoyados por bombardeos aliados, murieron 61 yihadistas y ocho soldados kurdos, entre ellos un general. Esta cifra se añade a los 1.375 iraquíes que han muerto este mes de enero, según la Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Irak (Unami).

El interés por derrocar al EI ha conseguido unir por primera vez a Washington y Teherán en un mismo objetivo. Aunque no hay que olvidar que Irán también tiene sus propios intereses estratégicos en la región y busca ganar influencia en la zona para contrarrestar el poder de la monarquía saudí y de Qatar. Recientemente, el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, ha elogiado la ayuda militar del Gobierno de Hasan Rohani. El «premier» iraquí destacó que mientras la ayuda occidental tarda en llegar, Irán ha entregado armas y municiones a Bagdad sin rendirle cuentas. Gracias a la entrega de armamento y la reorganización del Ejército, las fuerzas iraquíes, en coordinación con las tropas kurdas, esperan poder lanzar una gran contraofensiva este verano para hacer retroceder al EI en Mosul, animados por los avances en la provincia de Nínive y el norte de Siria. La reciente victoria en Kobani de los kurdos «peshmerga» y las Unidades de Protección del Pueblo ha sido un duro golpe para los combatientes del Estado Islámico, que continúan con su afán expansionista de conquistar todo Oriente Medio, Asia Central, norte de África e incluso España. Los milicianos yihadistas se retiraron ayer de sus últimas posiciones en la periferia del enclave Kobani. Así lo anunció a Efe el viceministro de Asuntos Exteriores del Gobierno autónomo de Kobani, Idris Nuaman, que detalló que los extremistas se habían replegado en dirección este y sur.