Los otros aspirantes a comisario tumbados por la Eurocámara

Desde 2004, un candidato ha sido rechazado en cada legislatura por su falta de idoneidad para el cargo

El italiano Rocco Buttiglione fue en 2004 el primer comisario designado rechazado por la Eurocámara
El italiano Rocco Buttiglione fue en 2004 el primer comisario designado rechazado por la Eurocámara

Desde 2004, un candidato ha sido rechazado en cada legislatura por su falta de idoneidad para el cargo

La Eurocámara descartó ayer las candidaturas de la rumana Rovana Plumb y del húngaro Laszló Trocsanyi como futuros comisarios de Transporte y Ampliación, respectivamente, después de hallar conflictos de interés en ambos casos para estar en esas carteras en la próxima Comisión Europea de Ursula von der Leyen. Dado que el suspenso afecta a un aspirante del Partido Popular Europeo y a otra del grupo socialista, es probable que ambas familias políticas aumenten su celo sobre los aspirantes liberales al Colegio de Comisarios.

El principal objetivo en el punto de mira sería la francesa Sylvie Goulard, que ya fue objeto de dos investigaciones -una en Francia y otra por parte de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF)- sobre el caso de los empleos ficticios de los asistentes de los diputados al Parlamento Europeo de los Modem, que la habían obligado a dimitir como ministra de Defensa en 2017. También existen dudas acerca de un trabajo generosamente remunerado para un grupo de reflexión estadounidense cuando Goulard era eurodiputada.

Sin embargo, ya en el pasado la Eurócamara se ha cobrado otras víctimas en su duro escrutinio a los aspirantes a formar parte del Colegio de Comisarios.

ROCO BUTTIGLIONI (Italia) en 2004

La primera vez que la Cámara presionó para que un candidato a comisario fuera retirado fue en 2004 en el caso del italiano Rocco Buttiglione, cuyos comentarios acerca de las mujeres y la homosexualidad despertaron duras críticas. El Gobierno italiano de Silvio Berlusconi acabó sustituyéndolo por Franco Frattini como comisario de Justicia.

La primera comparecencia del ultraconservador Buttiglione encendió todas las alarmas sobre el perfil de quien debía proteger los derechos civiles de los europeos. Ante el asombro de los diputados, el italiano afirmó que la homosexualidad es pecado y defendió un concepto tradicional de matrimonio, del que dijo que “existe para permitir que las mujeres tengan hijos y contar con la protección de un hombre que las cuide”.

RUMIANA JELEVA (Bulgaria) en 2010

Sin poder contener sus lágrimas, la conservadora búlgara Rumiana Jeleva tuvo enormes dificultades para defender su idoneidad como comisaria de Ayuda Humanitaria en la segunda Comisión del portugués José Manuel Durao Barroso. Pero más allá de su corrículum, lo que preocupaba a los eurodiputados eran las sospechas sobre sus finanzas y las de su marido, un banquero con lazos con la mafia.

Ante el rechazo de la Eurocámara, el primer ministro búlgaro, Boiko Borisov, no tuvo más remedio que proponer a la prestigiosa Kristalina Georgieva, vicepresidenta del Banco Mundial y que sucederá ahora a Christine Lagarde como directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Se trataba de la primera vez que Sofía enviaba a un represetante al Ejecutivo comunitario desde su adhesión a la UE el 2007.

ALENKA BRATUSEK (Eslovenia) en 2014

La última pieza que se había cobrado la Eurocámara hasta ahora era la de la liberal eslovena Alenka Bratusek, a la que los eurodiputados consideraron abrumadoramente incompetente para ocupar el cargo de vicepresidenta y responsable de Energía en la Comisión de Jean Claude Juncker.

Además, los eurodiputados lamentaron la falta de ética de Bratusek, que se postuló como comisaria europea cuando presidía un Gobierno en funciones y la oposición de izquierdas había vencido en las elecciones.