Mano firme respecto a Occidente

El presidente turco aprovecha la asonada para realizar una limpieza que le habría llevado meses o años

La Razón
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El presidente turco aprovecha la asonada para realizar una limpieza que le habría llevado meses o años.

–¿Por qué Erdogan está despidiendo y arrestando a tantos funcionarios? ¿Puede un número tan elevado de personas ser golpista?

–Aprovecha el momento para limpiar el Estado de sus oponentes, reales o presuntos. De otra manera, esas purgas se habrían llevado a cabo durante meses o años. Puede que alguno de los purgados sea readmitido, pero sabrán que es por la buena voluntad de Erdogan o del AKP. En cambio, otros verán cómo sus puestos son ocupados por leales al régimen.

–Muchos países urgen a Turquía a que mantenga el Estado de Derecho. ¿Cuáles son las consecuencias para su papel en la comunidad internacional?

–El Gobierno de Erdogan no depende de la legitimidad externa –a diferencia de a principios de los años 2000–. Él puede hacer lo que le plazca porque tiene suficiente apoyo popular, expresado a través de las urnas. La comunidad internacional tendrá que tolerarlo o cooperar en sus términos. Eso es al menos cómo él ve las cosas. Al mismo tiempo, Turquía está suavizando su política exterior –reacercamiento con Israel y Rusia– e incluso podría abrirse a Egipto. Por lo que las consecuencias son mano firme con Occidente y más flexibilidad con los vecinos en Oriente Medio.

–¿Está Turquía dividida? ¿Tiene la religión algo que ver en la asonada y la represión?

–Turquía está profundamente dividida en varias comunidades. Erdogan gobierna con el voto de más del 40% de los ciudadanos. El resto (incluidos los kurdos nacionalistas) están excluidos. La religión es un factor clave para unir a los votantes del AKP, pero no el único: el carisma de Erdogan, la falta de una alternativa creíble, el desarrollo económico, el nacionalismo, el control de los medios...

*Profesor en Harvard experto en Turquía. Preguntas de Esther S. Sieteiglesias