Berlín

Merkel explora una nueva gran coalición con los Verdes en la recámara

La canciller alemana, Angela Merkel, abrió hoy su ronda exploratoria con el Partido Socialdemócrata (SPD) con vistas a reeditar una gran coalición, como la que lideró en su primer mandato, pero reservándose la opción de una alianza con los Verdes.

Menos de tres horas duró la primera reunión "de tanteo"con el SPD, envuelta en un gran revuelo mediático e integrada por 21 representantes entre los dos flancos, para acabar decidiendo que se va a una segunda vuelta, el 14 de octubre.

"No diré que ha sido una alegre fiesta de cumpleaños infantil. Pero sí una reunión en un clima cordial, seria y constructiva", apuntó el secretario general de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, Hermann Gröhe, al término de la sesión.

"Fue una conversación muy abierta, donde quedó claro que queremos seguir hablando", apuntó su homóloga del SPD, Andrea Nahles.

Entre la ronda exploratoria de hoy y la siguiente discurrirán diez días, en los que no solo se dejará "reposar"-en palabras de Gröhe- lo que se habló este viernes, sino que además habrá una cita intermedia con el otro potencial socio, los Verdes.

"No podemos emitir pronósticos. Pero si hay una segunda cita es porque algo funcionó bien en la primera", atajó el tercer secretario general en liza, Alexander Dobrindt, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la CDU.

Merkel no puede renovar su actual coalición con los liberales, sin escaños tras las elecciones del 22 de septiembre, y quiere mantener abiertas dos opciones para formar una mayoría estable: una gran coalición como la que lideró entre 2005 y 2009 o una alianza, inédita, a escala federal, con la formación ecopacifista.

Al menos eso quieren hacer creer las filas de la canciller, tal vez a efectos estratégicos, por mucho que el líder del SPD, Sigmar Gabriel, advirtió previamente que a la reunión no se podía acudir a efectos "tácticos", sino con sentido de la responsabilidad.

Ninguno de los tres secretarios generales quiso entrar en contenidos, pero se da por hecho que la CDU/CSU cederá en la gran reivindicación del SPD en la pasada campaña, que fue la implantación de un salario mínimo interprofesional.

Menos claro está si accederá a algún tipo de subida fiscal a los ingresos más altos -se habla de pasar del actual 42 % a un 49 %-, reivindicación que comparten ambos socios potenciales.

La reunión exploratoria se abrió en la Sociedad Parlamentaria Alemana, edificio adyacente al Reichstag (sede de la Cámara baja o Bundestag) y considerado "territorio neutral".

Gabriel entró acompañado del excandidato a la Cancillería, Peer Steinbrück, y la jefa de Gobierno del "Land"de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft, cuya agrupación ha expresado fuertes recelos a una gran coalición.

Merkel lo hizo a continuación, al frente de una delegación integrada por 14 miembros, el doble que el SPD, ya que corresponden siete a cada formación y la Unión está compuesta de dos, CDU y CSU.

En la delegación del SPD había cuatro exministros de la primera gran coalición -Steinbrück, de Finanzas, y Gabriel de Medioambiente, a los que se suman el jefe del Parlamento, Frank Walter Steinmeier, en Exteriores, y el alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz, de Trabajo.

Esta circunstancia, así como los sondeos que apuntan a que la gran coalición es la opción preferida por la mayoría de los alemanes, parece dar una ventaja al SPD como futuros socios.

Sobre el papel, las diferencias entre la CDU/CSU y el SPD no son tan profundas como las que debería superar una alianza entre conservadores y Verdes.

Pero los ecopacifistas quedaron maltrechos tras las generales y necesitados de una renovación de su cúpula, que de decantarse por el ala pragmática favorecería un acercamiento a Merkel.

Gröhe y Dobrindt se comprometieron a que, una vez se abran negociaciones formales de coalición con una de las dos formaciones, no habrá "acciones en paralelo"con la descartada.

Si habrá o no una segunda cita también con los Verdes es algo que tampoco aclararon los secretarios generales de la CDU y la CSU, formación más claramente derechista que la de Merkel.

En cualquier caso, el proceso hasta la formación del nuevo gobierno se prevé largo, ya que tanto el SPD como los Verdes quieren someter cualquier decisión a sus bases, sea en formato de convención o de consulta a la militancia -470.000 afiliados, para los socialdemócratas, y 61.000, para los ecologistas-.