Michel Martelly deja la Presidencia de Haití y deja el país en un vacío de poder

Michel Martelly entregó hoy la presidencia de Haití, tras concluir este domingo su mandato, sin que se haya elegido en las urnas a su sucesor, provocando un vacío de poder en esta pobre nación del Caribe, que vivió nuevamente una jornada de manifestaciones.

Michel Martelly entregó hoy la presidencia de Haití, tras concluir este domingo su mandato, sin que se haya elegido en las urnas a su sucesor, provocando un vacío de poder en esta pobre nación del Caribe, que vivió nuevamente una jornada de manifestaciones.

El presidente del Senado y de la Asamblea Nacional, Jocelerme Privert, quien recibió el mandato de dirigir el proceso de transición, declaró oficialmente el vacío de poder en la nación.

"Desde ahora declaro que hay un vacío de poder. Llamo a todos a cumplir su papel para garantizar una transición en paz y rápida que permita dotar al país de nuevas autoridades", dijo Privert, quien encabezó hoy la reunión de la Asamblea, donde Martelly acudió para pronunciar su discurso de despedida.

El Parlamento, de acuerdo con Privert, recibirá durante los próximos cinco días propuestas de candidaturas para elegir entre estas un presidente provisional.

Por su parte, Martelly llamó a la unidad para superar las dificultades que afronta la nación, sumida en una crisis electoral que ha impedido elegir en las urnas a un nuevo jefe de Estado.

"Hoy es un día difícil, pero tenemos que unirnos para hacer frente a las dificultades. Somos un pueblo valiente, un pueblo que tiene honor y una historia importante para el mundo", dijo el saliente presidente en su última comparecencia ante el Congreso Nacional (bicameral), que deberá nombrar ahora un Gobierno provisional.

En su mensaje, Martelly invitó a los haitianos a dejar a un lado el camino de la violencia "porque la violencia no ayuda en nada".

El gobernante saliente agradeció a los haitianos haberle dado la oportunidad de dirigirlos desde el 14 de mayo de 2011.

"Es un trabajo muy difícil, serví con honor y estoy contento de mi trabajo", dijo Martelly, quien agregó que la labor para cambiar la nación "no es fácil", pero tiene que continuar "con determinación por un mejor futuro".

Desde el terremoto de enero de 2010, que dejó unos 300.000 muertos, "quería servir a mi país. Cinco años después estoy listo para comparecer ante el tribunal de la historia", subrayó.

"Tenemos que luchar contra la demagogia y el espíritu de violencia", indicó, al tiempo que afirmó que no se irá del país.

"No me iré a ningún lado, voy a estar aquí en mi país, soy el hijo de Jean Jacques Dessalines, Alexandre Petion, Capois La Mort", remarcó Martelly en alusión a algunos de los héroes nacionales haitianos.

Durante la jornada de hoy, partidarios de la oposición volvieron a las calles para celebrar la salida de Martelly y reclamar elecciones libres y democráticas.

A su vez, la oficina del primer ministro, Evans Paul, quien permanecerá en el cargo tres días más, anunció la cancelación del primero de los tres días del carnaval, debido a la situación interna de la nación.

El Ejecutivo y el Parlamento de Haití acordaron ayer, sábado, constituir un gobierno provisional para evitar un vacío de poder al concluir hoy, domingo, el mandato de Martelly.

El acuerdo establece un Gobierno de transición de un mandato de 120 días que deberá organizar elecciones el 24 de abril próximo.

El presidente que salga de esos comicios deberá jurar el cargo el 14 de mayo, según algunos de los detalles divulgados del acuerdo.

El pacto político incluye que el Congreso Nacional elegirá a un nuevo presidente "en los próximos días".

En el marco del acuerdo para encontrar una salida a la crisis electoral, personalidades políticas pueden presentarse ante la Asamblea Nacional para presentar su candidatura.

La oposición, sin embargo, rechazó el pacto al alegar que este no recoge sus reclamaciones, entre ellas que antes de celebrar de nuevo elecciones se forme una comisión que investigue las irregularidades cometidas en la primera ronda de los comicios presidenciales del pasado 25 de octubre y que detonó la actual crisis.

Haití tenía previsto celebrar el pasado 24 de enero la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que fueron aplazadas dos días antes por el Consejo Electoral Provisional (CEP) ante la situación de violencia que vive el país y que ha dejado al menos cuatro muertos.

En la primera vuelta de las presidenciales, celebrada el 25 de octubre pasado, los candidatos que obtuvieron más votos fueron el del oficialista Partido Haitiano Tet Kale (PHTK), Jovenel Moise, y el del opositor Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (Lapeh), Jude Celestin.

Este último rechazó participar en la segunda ronda al alegar "graves irregularidades"en el proceso.