Netanyahu: «Israel sabrá defenderse»

El primer ministro hebreo avisa de que Irán amenaza a toda la región

Una periodista iraní en los alrededores del hotel donde se celebra la cumbre en Lausana
Una periodista iraní en los alrededores del hotel donde se celebra la cumbre en Lausana

Mientras en Lausana se apuraban las últimas horas de la negociación nuclear con Irán, Israel insistía en que, fuera cual fuera el resultado, no habrá ningún tipo de cambio en su interpretación de los hechos. El primer ministro, Benjamin Netanyahu, recalcó que un Irán nuclear, con o sin pacto, constituye una «amenaza existencial para Israel», mantendrá su capacidad de alcanzar más adelante la capacidad de fabricar armas atómicas, y advirtió: «Sabremos defendernos».

El tema, que en los últimos años ha sido clave en la retórica pública del jefe del Gobierno israelí, pareció desaparecer un tiempo de sus discursos, pero volvió con intensidad en los últimos meses, especialmente al intensificarse las negociaciones entre el grupo 5+1 y Teherán. Y ayer, en la sesión inaugural de la Kneset, (Parlamento), donde Netanyahu volvió a tocar el tema en su discurso central. Con la negociación se «abrió el camino» a un Irán con poderío atómico. «Al parecer, el documento que se está elaborando en Lausana dejará en manos de Irán instalaciones subterráneas, así como el reactor en Arak y también centrifugadoras avanzadas», advirtió en la tarde de ayer. Según el primer ministro, esto significa que «el tiempo necesario para la producción de una bomba atómica se reducirá a menos de un año y quizá mucho menos». El tiempo del que se habla es el lapso que transcurriría desde que Irán tome la decisión de tener una bomba atómica hasta que logre fabricarla. Si tiene en su poder todos los elementos necesarios para ello, requerirá menos tiempo para hacerlo.

La percepción en Israel es que lo que está ocurriendo en Suiza es «mucho peor» que lo temido antes. Aunque no son las autoridades oficiales las que lo dicen, diversos analistas y comentaristas estiman que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quería un acuerdo «a cualquier precio», y que también los países europeos que negocian con Irán deseaban levantar ya las sanciones a fin de poder negociar con Teherán sin problemas.

A ojos del Gobierno israelí, se equivocan todos aquellos que consideran que el problema es sólo de Israel. Netanyahu recalca que Israel no está solo en su propia región en cuanto a la visión de la amenaza iraní, afirmando que son varios los países árabes que ven con gran preocupación este tema. «La mayor amenaza a nuestra seguridad y nuestro futuro era y sigue siendo el intento de Irán de tener armas nucleares», declaró Netanyahu. «Y haremos todo para protegernos».

Si bien hace tiempo que no se oye de boca de Netanyahu frases como «todas las opciones están sobre la mesa»–en referencia a la opción militar como alternativa a negociaciones sin resultados–, el mensaje sigue siendo firme, incluso a riesgo de crear mayor tensión diplomática con la Administración por apoyo que da Irán a grupos radicales.