Obama quiere poner a la economía de nuevo en el centro de su política

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El presidente de EE.UU., Barack Obama, busca con su discurso de este miércoles en la Universidad Knox, en Illinois, poner de nuevo a la economía en el centro de la atención pública y destacar que, aunque queda mucho por delante, se han hecho progresos y se ha salido de la peor crisis desde la Gran Depresión.

Según dijo hoy el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, Obama "aún está trabajando en su discurso", que será el primero de una serie de intervenciones del mandatario centradas en su política económica y previstas para las próximas semanas.

En estos primeros seis meses de su segundo mandato, la economía ha quedado un tanto desplazada por otras prioridades planteadas por Obama, como la reforma migratoria y el control de armas.

Más recientemente, de lo que más se ha hablado es del escándalo de los programas secretos de espionaje masivo de las comunicaciones telefónicas y digitales llevado a cabo por el Gobierno de EE.UU.

"Necesitamos seguir con la recuperación económica", destacó hoy Carney al recordar que Obama llegó a la Casa Blanca en 2009 en medio "de la mayor crisis tras la Gran Depresión"y desde entonces se han hecho "progresos significativos".

El presidente "cree que la historia prueba que el país crece y es más fuerte cuando la clase media crece y prospera", agregó el portavoz.

Ésa es la filosofía que el año pasado marcó la campaña electoral que dio a Obama la reelección y es la misma que repasará este miércoles en la Universidad Knox, en la localidad de Galesburg, en el estado de Illinois.

En 2005, cuando aún era senador, Obama pronunció su primer discurso económico de trascendencia también en la Universidad Knox.

A la intervención en esa universidad seguirá otra el mismo miércoles por la tarde en Warrensburg, en el estado de Misuri, y una tercera el jueves en Jacksonville, en Florida, según la Casa Blanca.

No se esperan nuevas propuestas por parte del presidente, sino más bien un repaso de sus logros económicos y de ideas que viene defendiendo desde 2009 para asegurar que sea la clase media la "fuerza que impulsa"la economía.

Durante las próximas semanas Obama hará otras intervenciones menores con propuestas nuevas y otras ya conocidas sobre la atención sanitaria, la creación de empleo, la vivienda y la accesibilidad de la educación superior, entre otros asuntos.

"Algunas de las propuestas que haremos va a ser muy difícil conseguir que las apruebe el Congreso", reconoció anoche el mandatario ante un grupo de voluntarios de Organizing for Action (OFA) en un hotel de Washington.

Obama también volverá a enfatizar en uno de esos discursos los beneficios económicos de la reforma migratoria, que sigue siendo, en palabras de Carney, "una gran prioridad para el presidente y para todo el país".

El Senado aprobó a finales de junio un proyecto de ley para una reforma migratoria integral y ahora los debates prosiguen en la Cámara de Representantes, donde los republicanos, que tienen mayoría, buscan sacar adelante una medida distinta.

Con una popularidad que se sitúa en el 47,9 %, según el último sondeo de Gallup, Obama prevé también calentar motores con esta ronda de alocuciones ante las negociaciones que se avecinan a partir de septiembre sobre el techo de la deuda y el presupuesto federal.

Aunque el déficit público se ha ido reduciendo durante los últimos meses, a partir de septiembre podría ser necesario elevar el techo de la deuda, lo que hace presagiar un nuevo tira y afloja entre la Casa Blanca y los republicanos.

Carney ya alertó hoy de que Obama "no va a negociar"sobre la "responsabilidad"que tiene el Congreso para asegurar que el país pague sus deudas.

Mientras, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, anticipó que su partido no negociará un aumento del techo de la deuda que no vaya asociado a recortes del gasto público.

"Si el presidente se toma en serio el ayudar a nuestra economía no debería pronunciar otro discurso, sino ponerse a trabajar con nosotros", sostuvo hoy Boehner.