Peña Nieto pierde la paciencia con los profesores

Defiende la ley educativa que recorta sus privilegios y saca la Policía a la calle

En nueve meses como presidente de México, el priista Enrique Peña Nieto ha llevado a cabo una agenda reformista de gran calado que afecta a los sectores de las telecomunicaciones, energético, financiero, fiscal y al educativo. Sin embargo, este último se le ha atragantado al Gobierno del PRI en forma de protestas organizadas por los profesores en las calles de la capital, creando una situación de tensión que el viernes vivió su punto álgido con el desalojo por la fuerza de los manifestantes en la plaza del Zócalo a manos de la Policía. La intervención, que incluyó tanquetas antidisturbios, acabó con 11 heridos y 32 detenidos, si bien muchos de los manifestantes se trasladaron al Monumento de la Revolución. Los dirigentes del sindicato CNTE han estado al frente de esta contestación porque se oponen a una ley –aprobada a principios de mes– que introduce un sistema de evaluación a los profesores que podría acabar con miles de despidos.

Desde la matanza de Tlatelolco en 1968, los gobiernos mexicanos ponen mucho cuidado cuando plantean sacar a la Policía a la calle. Sin embargo, la cuerda se había tensado demasiado, afirma el analista mexicano Sabino Bastidas en conversación telefónica: «No actuar hubiera sido un signo de debilidad de Peña Nieto, y más justo dos días antes del desfile militar» por el Día de la Independencia en un acto que encabeza el presidente desde un balcón de la sede del Gobierno, en el Zócalo.

México –donde los sindicatos docentes gozan de un gran poder– destina el 6% del PIB a la educación, cifra similar a la de otros miembros de la OCDE, si bien el país se sitúa en los últimos puestos del Informe PISA. «No parece que estemos poniendo el dinero en el bolsillo adecuado», lamenta Bastidas, que considera que en este sector perviven «prácticas autoritarias» heredadas «del viejo régimen» que hay que desterrar.

Las manifestacion comenzaron a principios de año, pero fue en mayo cuando los maestros se instalaron en el Zócalo. En los últimos días, México DF ha vivido en medio del caos circulatorio debido a las protestas. «Había una fuerte presión mediática y social para que se actuara», indica Bastidas, quien considera que el presidente está sufriendo un gran desgaste, ya que son muchas reformas en poco tiempo. «La razón de ser de la vuelta del PRI es este proceso reformista. México paró hace quince años el programa de cambios estructurales. Todo lo que no sea ahora sacar adelante ese trabajo erosiona a Peña Nieto».

El sindicato SNTE de la otrora todopoderosa Elba Esther Gordillo –ahora en la cárcel– ha apoyado de forma velada la reforma.

Los desafíos del presidente

Tras el desalojo de la plaza del Zócalo, el presidente Enrique Peña Nieto afirmó que «vivimos un momento de transformación de fondo» y que los mexicanos «están decididos a construir un país con educación de calidad». Para ello, añadió, «hay que vencer inercias y resistencias, superar obstáculos y desafíos». México celebra mañana el Día de la Independencia.