¿Qué es el G20?

Solo la Asamblea General de Naciones Unidas aglutina anualmente más Jefes de Estado y de Gobierno que la Cumbre de Líderes del G20. Los países que lo componen representan el 80% de la la economía global.

¿Cuál es el único lugar del mundo donde Trump, Putin y Mohamed bin Salman pueden tomarse un café juntos o coincidir en el baño y charlar distendidamente sobre el desarrollo de la situación con Irán? ¿En qué cita anual el presidente Xi puede dejar caer un comentario aparentemente anodino pero cargado de intención al presidente Modi pero realmente dirigido al primer ministro japonés, que se encuentra a escasos metros contando una animada anécdota a Erdogan? Solo en los recesos de las sesiones a puerta cerrada del G20.

El G20 es un foro de diálogo económico mundial en el que se dan cita las 20 potencias más importantes mundo para promover la estabilidad financiera y discutir sobre los principales retos a los que se enfrenta el planeta desde un punto de vista comercial y medioambiental. En un primer momento se trataba de una cumbre a la que asistían solo los ministros de Economía y Finanzas de estos países pero en noviembre de 2008, el entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush convocó una reunión extraordinaria de este foro a la que asistieron por primera vez los máximos líderes de estas naciones. La causa fue la crisis financiara que amenazaba por aquel entonces con desestabilizar catastróficamente la economía mundial. Desde entonces, además de los encuentros ministeriales, se celebra anualmente en el país que ejerce la presidencia ese año la Cumbre de Líderes del G20, denominada en general simplemente «G20». Hoy finaliza en Osaka, Japón, la reunión de este año, la primera que se produce en este país asiático.

A pesar de que España se encuentra sin duda entre las 20 economías más importantes del mundo -en PIB nominal ocupamos el número 13 según el Fondo Monetario Internacional-, se decidió en su momento que nuestro país no estuviera en este foro en detrimento de naciones económicamente inferiores como Turquía, a la que doblamos en PIB. La decisión de excluir a España fue propiciada por Estados Unidos cuando se fundó este foro a finales de los 90. Para paliar esta palmaria desigualdad se inventó una figura llamada oficiosamente «países invitados permanentes» que compartimos con Holanda, Singapur y, recientemente, Vietnam. La lista oficial del G20, por tanto, está formada por Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, la Unión Europea, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, Mexico, Corea del Sur, Sudáfrica, Rusia, Arabia Saudí, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. Además de los países invitados permanentes anteriormente citados, acuden a la cumbre de este año Tailandia como país presidente de ASEAN, Egipto de la Unión Africana, Chile de la APEC, Senegal de la NEPAD, Naciones Unidas, el Banco para el Desarrollo Asiático, el Consejo de Estabilidad Financiera, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial del Trabajo, la OCDE y la Organización Mundial del Comercio.

A pesar de ser un foro eminentemente económico en su origen, el G20 se ha convertido en una suerte de Everest de las relaciones internacionales a medio camino entre la formalidad de la Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York en septiembre y la relajada informalidad del Foro de Davos, al que también acuden empresarios e industriales y hasta escritores. En el G20 se discuten también habitualmente temas de seguridad y, en general, se hace frente a las crisis que azotan a la comunidad internacional en el momento.

Por tratarse de la cita estrella del multilateralismo y la globalización el G20 ha sido un objetivo prioritario de manifestaciones anticapitalistas y antisistema como sucedió, por ejemplo, en la Cumbre de Hamburgo de 2018, en la que se produjeron numerosos altercados. En la de Osaka han participado mas de 30.000 personas entre las delegaciones nacionales, los organizadores y los medios de comunicación. Los acuerdos del G20 son voluntarios y no obligan legalmente. Los países del G20 representan el 80% de la la economía global.