Rajoy: «Se sabrá toda la verdad de lo que ha pasado»

Angela Merkel, Francois Hollande y Mariano Rajoy a su llegada a la zona del accidente
Angela Merkel, Francois Hollande y Mariano Rajoy a su llegada a la zona del accidente

El rostro de la canciller alemana, Angela Merkel, al descender del helicóptero militar en el que se trasladó a la zona del siniestro, lo decía todo: había visto con sus propios ojos las terribles imágenes que un día antes sólo había podido observar a través de los medios de comunicación. «Es una verdadera catástrofe», sentenció durante su discurso de condolencias.

Merkel había llegado unas horas antes a Marsella y desde allí voló junto a François Hollande, presidente de la República francesa, hasta la zona del suceso. Aterrizaron en el descampado donde, desde el día anterior, el operativo con siete helicópteros y decenas de «gendarmes», militares y bomberos trabajaban para recuperar los 150 cuerpos y esclarecer por qué un vuelo que hacía una de las rutas europeas más habituales, cayó en picado en un lapso de ocho minutos. Ni siquiera Xavier Roy, coordinador de los medios aéreos, era capaz de aventurarse con una hipótesis: «Lo que no acabamos de comprender es cómo ni el piloto ni el copiloto dieron la voz de alarma», explicaba.

Al pie del helicóptero les esperaban Mariano Rajoy y el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, que se trasladaron al lugar en carretera. Llegaron sobre las 14:10 horas e, inmediatamente, se acercaron a saludar a los responsables de la zona.

Merkel avanzaba en primer lugar, muy interesada por cada una de las explicaciones que le ofrecían las personas que trabajan en el lugar. Y agradecía personalmente cada una de sus palabras. Hollande la acompañaba de cerca y con gestos cariñosos. Unos metros más atrás avanzaban Rajoy y Mas, que también mostraban interés por cada uno de los pasos que se han tomado. Y es que el presidente del Gobierno dejó claro que van a «ayudar a las familias en todo lo que podemos. Queremos identificar a las víctimas y repatriarlas en las mejores condiciones porque sabemos que es importante. Vamos a trabajar todos juntos para estar a la altura en un momento tan duro».

Tras conocer a los diferentes equipos, los tres gobernantes se desplazaron a una de las carpas en las que se deciden cada una de las maniobras que se llevan a cabo. Allí, la prefecto de Marsella, Patricia Willaert, les dio detalles de cada una de ellas. Después de esta primera media hora, Merkel, Hollande, Rajoy y Mas se desplazaron en coche hasta un punto cercano a la zona del siniestro. Allí permanecieron unos 20 minutos, durante los que pudieron apreciar la dificultad, tanto de acceso a la zona como de las tareas de recuperación de las víctimas. El coordinador del dispositivo aéreo, horas antes, aseguró que «los cuerpos se extienden en más de 600 metros de largo y en diferentes desniveles que van desde los 250 a los 400 metros». Precisamente esto es lo que más está dificultando tanto el acceso y el trabajo de los investigadores como el «etiquetado» que los médicos forenses hacen en la misma zona para, cuando lo consideren posible, trasladar los cuerpos a Marsella y París, donde se les practicarán pruebas de ADN con las que poder definir quiénes son.

Los tres mandatarios se trasladaron después a la capilla ardiente que se ha instalado en el polideportivo de Seyne-les-Alpes para mostrar su apoyo a las pocas familias alemanas que ayer por la tarde llegaron a la zona de la catástrofe. Allí ya se han instalado los equipos de psicólogos y de médicos que les dan asistencia.

Pero ésta no es la única zona donde han instalado un área de apoyo para los más próximos a las víctimas. En la aldea de Le Vernet, a unos kilómetros de Seyne-les-Alpes, también se ha creado un área de acogida para las personas que puedan ir llegando desde Barcelona y Dusseldorf, donde Lufthansa ha facilitado dos vuelos. «Hemos demostrado nuestra fraternidad, que somos un pueblo solidario», subrayó Hollande durante el discurso que pronunció tras la visita a cada uno de los puntos. El presidente galo también insistió en la necesidad de continuar con las labores de búsqueda para que «se conozca todo» sobre lo ocurrido el pasado martes por la mañana en el avión de Germanwings. Aunque, como puntualizó Angela Merkel, no va a ser fácil, y van a ser necesarios muchos días para lograr esclarecer el incidente.