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Testimonio

La rehén de 85 años que se enfrentó al jefe de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar: «¿Cómo es que no se avergüenza?»

La veterana activista Yocheved Lifshitz, liberada el mes pasado, relata «el infierno» que ha vivido en las últimas semanas

La rehén israelí liberada Yocheved Lifshitz, de 85 años, ofrece una rueda de prensa en Tel Aviv tras ser liberada por el grupo militante palestino Hamás el 24 de octubre de 2023
La rehén israelí liberada Yocheved Lifshitz, de 85 años, ofrece una rueda de prensa en Tel Aviv tras ser liberada por el grupo militante palestino Hamás el 24 de octubre de 2023Erik MarmorAFP

Yocheved Lifshitz no se dejó amedrentar. La activista por la paz de 85 años, una de las más de 240 personas secuestradas por Hamás durante el ataque terrorista que se cobró la vida de cerca de 1.300 israelíes, no dudó en encararse con Yahya Sinwar en cuanto tuvo la oportunidad de hacerlo. «Le pregunté cómo no se avergüenza de hacer algo así a gente que ha apoyado la paz todos estos años», ha relatado Lifshitz aludiendo a los habitantes de los kibutz y las comunidades del sur de Israel, tradicionalmente más proclives a firmar una paz total con los palestinos.

El periódico hebreo Davar recabó su testimonio en mitad de una manifestación en Tel Aviv para la liberación de los rehenes. La mujer asegura que el jefe de Hamás en Gaza, considerado por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) como uno de los cerebros del atentado del 7 de octubre, «no respondió. Se quedó callado».

Lifshitz cuenta que Sinwar estuvo con los rehenes «tres o cuatro días después» de su llegada a la Franja. Durante la visita, el líder de Hamás en Gaza y su hermano Mohammed, un alto cargo del brazo armado del grupo, dijeron a los rehenes que no sufrirían daños y que serían devueltos a Israel como parte de un acuerdo de intercambio, informó el diario israelí Haaretz.

La activista por la paz ayudó durante años junto a su marido Oded a palestinos enfermos de Gaza a acudir al hospital, según declaró su nieto a la agencia Reuters. El también secuestrado Oded, de 83 años, permanece retenido en Gaza. Lifshitz, sin embargo, consiguió dejar atrás el cautiverio en octubre al ser liberada por Hamás. El grupo islamista palestino alegó «razones humanitarias y de salud».

Trasladó Lifshitz a la prensa que «vivió un infierno» durante sus dos semanas como rehén. También compartió algunos de los episodios que sufrió el fatídico 7 de octubre. «Hicieron estragos en nuestro kibutz». «Volaron la valla electrónica, esa valla especial que costó construir 2.500 millones de dólares pero que no sirvió para nada». «Me subieron a una motocicleta y atravesaron un matorral».

«Las masas asaltaron nuestras casas. Golpearon a la gente, tomaron a algunos como rehenes. No distinguían entre jóvenes y ancianos, era muy doloroso. Nos llevaron a la entrada de los túneles. Llegamos al túnel y caminamos kilómetros sobre tierra mojada». «Hay un sistema gigante de túneles, como telarañas», reveló. Y añadió que fue golpeada con palos en el trayecto a Gaza y que le sustrajeron el reloj y las joyas ya en las profundidades de la Franja.