Schulz se lanza a la ofensiva para lograr un milagro

En el único debate televisivo, el líder del SPD critica la política de refugiados de la canciller alemana para dar la vuelta a las encuestas.

Merkel se impuso ayer a su rival socialdemócrata, Martin Schulz, en un debate que dejó indeferente a la mayoría de alemanes
Merkel se impuso ayer a su rival socialdemócrata, Martin Schulz, en un debate que dejó indeferente a la mayoría de alemanes

En el único debate televisivo, el líder del SPD critica la política de refugiados de la canciller alemana para dar la vuelta a las encuestas.

El que para muchos fue el momento más emocionante de una insípida campaña se saldó ayer con la victoria de los indecisos. El de aquellos que con un 39% de los votos, según una encuesta de la televisión pública ZDF, no se decantó en nombrar ganador ni al líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz, ni a la canciller Angela Merkel en su único cara a cara televisivo con vistas a las elecciones del 24 de septiembre. El mismo sondeo dio una escueta victoria a la líder democristiana, con un 32%, frente al 29% de Schulz.

Un resultado muy en la línea de una campaña que ya ha sido definida por los medios alemanes como «descafeinada» y falta de ritmo. Y así transcurrió el único debate. Entretenido pero falto de emoción. Tampoco hubo coartada para ello. Tal y como tuvo que recordar la canciller a su contrincante en varias ocasiones, ambos partidos gobernaron en coalición los últimos cuatros años, así que ayer no hubo lugar para fuertes reproches ni mucho menos para rendir cuentas ajenas. No obstante, y por aquello de que hubo más de 15 millones de personas frente al televisor, ambos candidatos hicieron uso de sus mejores armas, aunque también en este caso vinieron desprovistas de carisma y gracia al ser portadas por dos líderes carentes de oratoria.

Sólo la presencia de cuatro entregados moderadores rompió la línea discursiva de un duelo plano en el que la crisis de los refugiados, las relaciones con Turquía, el mercado económico alemán, la protección social o la lucha contra el terrorismo fueron algunos de los temas que se pusieron sobre la mesa. Merkel abrió el debate con una defensa de la apertura de las fronteras a los refugiados en 2015, frente al reproche de su rival socialdemócrata de que tenía que haber implicado desde el principio al resto de Europa. «En la vida hay momentos en que debemos tomar una decisión», dijo la canciller. Alemania ha recibido desde 2015 más de 1,3 millones de refugiados lo que, entre otras cosas, ha fortalecido la irrupción del partido populista Alternativa para Alemania (AfD).

Romper con Turquía

Una circunstancia que ayer sirvió de arma arrojadiza para Schulz, que acusó a Merkel de haber favorecido a esta formación por haber dejado «demasiado espacio» a la derecha de su partido. «He tenido que tomar decisiones muy difíciles», zanjó la canciller, quien aludió tanto a los sucesivos rescates aprobados en plena crisis en la eurozona, lo que alimentó a esa formación de raíz euroescéptica, como la acogida de refugiados.

Buena parte de la discusión estuvo centrada en política internacional. En esta línea, Schulz aseguró que, de ser elegido canciller, trabajará para romper las negociaciones de adhesión de Turquía con la Unión Europea (UE). Al respecto, Merkel recordó que ella nunca ha estado a favor de que Turquía se convirtiera en miembro de pleno derecho de la UE, «al contrario que ustedes, los socialdemócratas», y se mostró a favor de «congelar» las negociaciones, en estos momentos de hecho «inexistentes», precisó.

El yihadismo fue, asimismo, uno de los temas más cuestionados por los moderadores. Al respecto, Merkel defendió que las sociedades abiertas no deben «acostumbrarse al terrorismo» porque hacerlo equivale a convertirse en sus «rehenes», y llamó a «aprender de los errores» cometidos en el pasado para identificar «a tiempo» a los yihadistas. Schulz, por su parte, abogó por aumentar los policías.

Hacia el final del debate, los temas se centraron en la situación económica alemana y la cobertura del sistema de protección social. Si bien el líder del SPD reconoció que el país pasa por un momento de prosperidad, criticó que ese bienestar no llegue a todos. En su mensaje final, se vio otra diferencia entre los aspirantes a canciller cuando Schulz, con un mensaje más emotivo, enfocó su discurso más en Europa, mientras que Merkel optó por dirigirse a los alemanes y sus problemas. Para muchos, el cara a cara fue la única gran oportunidad para Schulz de acortar distancias respecto a la canciller, pues desde hace meses los sondeos colocan a su partido claramente por debajo del bloque conservador. De hecho, según el sondeo publicado ayer por el diario «Bild», la CDU/CSU obtendrá en los comicios del 24 de septiembre un 38%, mientras que a los socialdemócratas se le vaticina un 24%. La Izquierda defiende su posición de tercera fuerza, con un 9%, aunque seguida de cerca por el Partido Liberal (FDP), Los Verdes y la ultraderechista AfD, empatados los tres en el 8% de intención de voto.