Sudán y Sudán del Sur superan un obstáculo clave hacia la paz

Sudán y Sudán del Sur firmaron hoy un documento que allanará el terreno hacia la paz entre ambos países, enzarzados en disputas petroleras, fronterizas y de seguridad desde la independencia del Sur, en julio de 2011.

El documento, el Mecanismo Conjunto de Política y Seguridad (JPSM, por sus siglas en inglés), servirá para poner en marcha los acuerdos de seguridad -donde ambos bandos divergían en mayor medida- firmados entre ambos países el pasado mes de septiembre.

Así, se facilitará el desarrollo de una zona desmilitarizada y la renuncia a apoyar y acoger, en territorio propio, a grupos rebeldes hostiles con el vecino.

"La firma (del JPSM) es muy importante para la puesta en marcha de otros acuerdos. Los demás acuerdos (firmados en septiembre) pueden avanzar ahora", indicó hoy el ministro de Defensa de Sudán, Abdel Raheem Mohammed Hussein, tras la rúbrica del texto en Adis Abeba, sede de la Unión Africana (UA).

"No debería haber ningún obstáculo más", replicó su homólogo sursudanés, John Kong Nyuon, ya que la seguridad es el asunto más delicado entre ambas naciones.

Según el negociador de la UA, el expresidente sudafricano Thabo Mbeki, el JPSM detalla y pone plazos al desarrollo de los acuerdos de seguridad, desmilitarización incluida.

Mbeki agregó que las órdenes para retirar las tropas de las zonas neutrales propuestas comenzarán el próximo 10 de marzo.

El presidente sudanés, Omar al Bachir, y el sursudanés, Salva Kiir, firmaron, el pasado 27 de septiembre, una serie de acuerdos sobre seguridad, nacionalidad de sus ciudadanos, sobre sus fronteras, y asuntos económicos, pero las negociaciones han permanecido encalladas por las mutuas acusaciones de incumplimiento.

Desde la independencia de Sudán del Sur, el 9 de julio de 2011, los dos países han protagonizado frecuentes enfrentamientos en zonas fronterizas, ricas en yacimientos petrolíferos, cuya soberanía se disputan.

Sudán del Sur se independizó del norte tras un referéndum celebrado bajo los auspicios de la comunidad internacional y después de un conflicto bélico con su vecino norteño que se prolongó durante más de dos décadas y causó la muerte de unos dos millones de personas.