Política

Suráfrica elige su futuro sin Mandela

El presidente Zuma, del Congreso Nacional Africano, será reelegido en las elecciones de mañana pese a la périda de votos

Los seguidores del partido Congreso Nacional Africano (ANC) realizan una celebración durante un mitin preelectoral en Bekkersdal, cerca de Johannesburgo
Los seguidores del partido Congreso Nacional Africano (ANC) realizan una celebración durante un mitin preelectoral en Bekkersdal, cerca de Johannesburgo

Hoy es un día clave en Suráfrica. El pueblo sudafricano acudirá a votar, por primera vez, sin la figura de Nelson Mandela quien falleció hace apenas seis meses. Este día 7 de mayo, la 'nación arco iris' cambiará su día a día para acudir a las estaciones de votación donde seguir escribiendo una página más en una democracia que solo cuenta con 20 años.

Dos décadas en las que ha gobernado el Congreso Nacional Africano (CNA), con el que Mandela llegó al poder como primer presidente negro en 1994 tras el derrumbamiento del régimen del apartheid. Desde ese año el país ha ido celebrando elecciones democráticas cada cinco años y este miércoles se volverá a repetir esa joven costumbre con más polémica que nunca.

La caída de la popularidad de Jacob Zuma, actual presidente, ha hecho que tanto la oposición como otros partidos candidatos a la presidencia saquen su artillería política para aprovechar el descontento de parte de la población sudafricana para arrebatarle escaños al Congreso Nacional Africano en el Parlamento Nacional.

Para las voces más críticas, el CNA dista mucho del que llegó al gobierno con Nelson Mandela, pero para el partido desligarse de la imagen, el lema y el legado de Tata Madiba (como le llaman cariñosamente) no es negociable. Jacob Zuma, el candidato mejor posicionado para ganar las elecciones generales de mañana, no ha renunciado a eliminar de sus discursos al líder anti apartheid. "Mandela no tiene nada que ver con Zuma, él -Nelson Mandela- no era corrupto", comenta enfadada delante de una manifestación pro-ANC Npholi Nbonsi. De hecho, el Partido Comunista de Sudáfrica, socio de gobierno del CNA, ha utilizado como lema en su campaña "Hazlo por Mandela"y las autovías de la provincia de Gauteng están colmadas de grandes carteles en los que comparten foto Nelson Mandela y Jacob Zuma.

Este miércoles acuden a las urnas más partidos que nunca – hay 200 registrados- y se prevé que ejerzan su derecho al voto poco más de 25 millones de habitantes de un país que roza los 53 millones, según datos de la Comisión Electoral de Suráfrica. Una delegación de observadores electorales ya están desde hace semanas en Sudáfrica para velar por la transparencia del proceso electoral.

Una encuesta de la agencia Ipsos publicada por un periódico surafricano recientemente, arroja que el CNA reduciría sus votos pasando del 65,5% hasta el 63,9% en beneficio de la opositora Alianza Democrática (AD) que ganaría apenas un 1% de votantes con respecto a las elecciones de 2009 pero que significaría un cambio de tendencia en el país.

Con un 23,1% en las últimas elecciones el AD -que solo gobierna en la provincia del Cabo Oriental- se ha marcado como objetivo el 30% del electorado y arrebatarle el trono al CNA especialmente en Gauteng, la provincia más rica de Sudáfrica. Su líder, Hellen Zille presenta al AD como un partido multirracial alejado del adjetivo de "partido de blancos".

El joven Julius Malema, de Luchadores de la Libertad Económica (LLE), un agitador de masas de izquierdas con principios basados en el modelo venezolano que dejó implantado Hugo Chávez, se mueve entre los jóvenes desencantados con el CNA, sin trabajo y sin demasiadas oportunidades en la vida.

Pero un país considerado por el Banco Mundial como una de las sociedades con más desigualdades del mundo y con una tasa de paro de más del 24% y aún peor entre los jóvenes de entre 15 y 24 años donde la tasa aumenta a un 60% es complicado de manejar.

El creciente ambiente de huelga no permite despegar al país y crecer a una tasa mayor del 2,5% -dato de 2012-, una cifra muy por debajo de lo que se espera de un miembro de los países emergentes BRICS. Catherine Hobson, residente en Pretoria comenta preocupada, "estamos en un punto en el que el país puede despegar o hundirse. No veo algo intermedio".

Suráfrica es la primera economía del continente africano junto con Nigeria. La minería, industria, finanzas y servicios son los pilares de crecimiento del país que Nelson Mandela dejó huérfano hace medio año y cuyo partido vaga sin rumbo entre escándalos de corrupción y compra de votos a cambio de comida en los barrios más pobres de la 'nación arco iris'.