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Un canadiense convertido al islam, autor del asalto al Parlamento de Canadá

Un encapuchado armado con un fusil mata a un militar e irrumpe en el Parlamento, donde estaba el «premier». La Policía abate al tirador, Michael Zehaf-Bibeau, un canadiense convertido al islam

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El Parlamento de Canadá está en obras desde hace semanas, y los primeros ruidos no sorprenden a nadie. Después se hacen inconfundibles. ¿Es una pistola? Inmediatamente le sigue un gran estruendo. No puede ser una pistola. ¿Es un arma de gran calibre? Los guardias de seguridad acuden hacia donde se escuchan los tiros. Se les unen varios agentes de Policía que piden a los empleados, parlamentarios y periodistas que están en los pasillos que se pongan a cubierto. Persiguen a un hombre enmascarado que abre fuego allá por donde pasa. Hiere al menos a tres personas antes de caer abatido por los disparos de los agentes. Todo ocurre muy rápido y de forma confusa. El reloj marcaba las 9:52, cuando un hombre dispara a un soldado que montaba guardia junto al monumento del Mermorial de la Guerra, justo en frente del Parlamento. Las Fuerzas de Seguridad informaron de que el terrorista fallecido era Michael Zehaf-Bibeau, un canadiense de 32 años que, según los servicios secretos de Estados Unidos, se había convertido al islam.

El atacante, armado con un fusil de asalto, hiere mortalmente al militar, roba un coche y se dirige acto seguido a la Asamblea, donde se encuentra la Cámara de los Comunes y el Senado. Entonces, entra por la puerta principal y abre fuego indiscriminadamente y sin motivo aparente. Las Fuerzas de Seguridad acordonan inmediatamente el edificio y cierran el complejo hasta que el terrorista es abatido. En ese momento el primer ministro, Stephen Harper, que celebra una reunión con los líderes de su partido, es evacuado a un lugar seguro. Después se ponen a buscar a, al menos, otros dos supuestos cómplices por las salas. Por precaución, porque la confusión es total. La gente sale como puede. Tiene mucho miedo. De repente los andamios de los albañiles que renuevan parte del edificio se convierten en las mejores escaleras improvisadas para escapar de la pesadilla. Otros prefieren quedarse dentro. Los agentes toman posiciones. Preparan sus rifles. Otros cortan las calles. Durante las horas siguientes a estos tiroteos, todo son especulaciones. La Policía habla de otro tiroteo en un centro comercial próximo (que luego desmiente) y pide a los vecinos de la zona que se encierren en sus casas y se alejen de las ventanas. Llega también la confirmación de la muerte del soldado, que no ha podido superar la gravedad de sus heridas. Su nombre era Nathan Cirillo. Los testigos explican que le ha disparado un hombre vestido de negro que llevaba una bufanda alrededor de la cara y que estaba armado con un rifle de asalto. Después explican que vieron al individuo entrar en el Parlamento. «Estábamos esperando para dar una vuelta por la ciudad cuando, de repente, oímos cuatro disparos», declaró Jan Lugtenborg, un turista holandés, a la CBC.

El portavoz de la Policía de Ottawa, Chuvk Benoit, convoca la primera rueda de prensa y asegura que «se cree que dos o tres hombres con armas están involucrados en el ataque». No puede confirmar más detalles de lo sucedido, tampoco si el terrorista que mató al soldado es el mismo que entró en el Parlamento. Además del soldado, en el Hospital de Ottawa ingresan cuatro heridos, uno al menos con herida de bala.

A través de un comunicado de su oficina, Harper condenó el «despreciable ataque» y apeló a la normalidad institucional para superar este incidente. El «premier» reiteró la «importancia» de que tanto el Gobierno como el Parlamento mantengan su «funcionamiento».

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Mientras, el presidente Barack Obama llamó por teléfono al político canadiense y le ofreció la total colaboración de Estados Unidos para resolver el caso, mientras daba orden de que se cerrarse su embajada en Ottawa. «Canadá es uno de los amigos y aliados más cercanos de Estados Unidos», subrayó Josh Earnest, portavoz de la Casa Blanca.

Este ataque tiene lugar dos días después de que un hombre que se acababa de convertir al islam matase a un soldado canadiense y herido a otro. El agresor, que murió por disparos de la Policía tras una persecución, estaba siendo investigado por agentes federales, que sospechaban que tenía planes para viajar a Turquía con la intención de unirse a los yihadistas. El Gobierno de Canadá decidió entonces elevar su nivel de alerta de «baja» a «media» debido «al incremento de las organizaciones radicales islámicas», según indicó el portavoz de Seguridad, Jean-Christophe de Le Rue.

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#Ottpolice and @rcmpgrcpolice are asking the public to stay away from the downtown Ottawa area. Ongoing investigation.

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Police now searching all rooms that weren't locked pic.twitter.com/YAVgZFau5Q