Un daño irreparable

La RazónLa Razón

A pesar de que finalmente Gerry Adams ha sido puesto en libertad, a la espera del informe de la Fiscalía, su imagen ha sido dañada significativamente tras el arresto, y, de igual modo, la confianza alcanzada entre los republicanos y el PSNI (Servicio de Policía de Irlanda del Norte), que durante estos últimos años han trabajado cuidadosamente a todos los niveles para conseguir el entendimiento, y donde Adams había jugado un papel clave. El líder del Sinn Fein también tendrá dificultades para recuperar su reputación como líder político en el sur del país.

Por otra parte, esta crisis dentro del partido jugará en contra de su carrera hacia la «normalización» que se marcó como objetivo tras los Acuerdos de Viernes Santo. Dicho esto, hasta ahora las encuestas de opinión en el sur sobre el liderazgo dentro del Sinn Fein le habían otorgado a Adams altas calificaciones, incluso superiores a las de otros miembros del partido que integran el Dail (Parlamento de Irlanda). Es más, aquellas personas que nunca votarían por el Sinn Fein tienen cierta admiración hacia Adams por el papel que jugó en el proceso de paz. Su rechazo hacia los miembros del IRA (del que muchos todavía desconfían) le convirtió en un político «aceptable» entre la opinión pública en el sur en comparación con Martin McGuinness, quien recibió un tremendo vapuleo en la Prensa irlandesa cuando se postuló para el cargo de presidente de Irlanda. A pesar de tener un poder político significativo tanto en el norte como en el sur de Irlanda, el Sinn Fein todavía se ve a sí mismo como un marginado, y el arresto de Adams no contribuye sino a confirmar su teoría de que no es un partido respetado en el arco parlamentario ni por las élites políticas. Sin embargo, no creo que nadie haya visto en este suceso a los Gobiernos británico e irlandés como responsables. Creo que hasta ahora nadie ha presionado al Sinn Fein con el asunto de las víctimas y los de-saparecidos (salvo todo lo que tuvo que ver con las conversaciones del mediador Haass). Para concluir, me gustaría dejar en el aire una idea no menos significativa y que se centra en el papel que ha desempeñado Estados Unidos en esta crisis, ya que todo ha surgido a raíz de unas cintas grabadas para una investigación en la Universidad de Boston. ¿Simple casualidad?