Internacional

Una nueva oleada de dimisiones amenaza a May

Al menos 20 miembros de su Gabinete amenazan con irse si no descarta una salida «sin acuerdo».

Al menos 20 miembros de su Gabinete amenazan con irse si no descarta una salida «sin acuerdo».

Publicidad

Theresa May sigue sin dar su brazo a torcer. Con el Acuerdo de Retirada cerrado con Bruselas rechazado por una abrumadora mayoría en Westminster, la «premier» insiste en mantener sus líneas rojas y se resiste a solicitar una ampliación de plazos para evitar un Brexit sin pacto el próximo 29 de marzo. Sin embargo, hasta 20 miembros de su propio Gabinete amenazan con dimitir si no se toman medidas para impedir un «escenario caótico». Según «The Telegraph», una delegación de hasta cinco secretarios de Estado mantuvo esta semana una reunión con ella en Downing Street para advertirle de sus planes.

La líder «tory» debe presentar el próximo lunes un plan B. La Cámara de los Comunes lo someterá a votación el 29 de enero, aunque previamente se debatirán una serie de enmiendas, y todo apunta a que una de ellas solicitará formalmente que se retire de la mesa la opción una salida sin convenio. Ésta es precisamente la premisa que el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, ha puesto a May antes de sentarse a dialogar para intentar desbloquear la peor crisis institucional de la historia del Reino Unido.

La «premier» se cierra en banda. Desde el principio su estrategia ha sido la de jugar contra reloj para intentar conseguir más concesiones de Westminster y Bruselas a medida que se acerca la fecha del Brexit. Pero, llegado el momento, si no hay avances, la ampliación del Artículo 50 parece inevitable, ya que la mayoría en los Comunes se opone a un Brexit sin pacto que dejaría la relación de Londres y la UE regulada tan sólo por las normas de la Organización Mundial de Comercio.

Después de que sus señorías rechazaran el martes el Acuerdo de Retirada pactado en noviembre con Bruselas, May ha mantenido estos días diferentes reuniones con líderes de partidos de la oposición, así como conversaciones telefónicas con dirigentes europeos –entre ellos, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro holandés, Mark Rutte. Pero, a día de hoy, no hay avances relevantes en Westminster. Aunque, según la prensa británica, los norirlandeses del DUP –de cuyo apoyo depende el Gobierno en minoría de May– se muestran cada vez más abiertos a la propuesta «Noruega Plus» para dejar a Reino Unido dentro del mercado único y la unión aduanera.

Publicidad

Lo cierto es que este escenario no requeriría de la salvaguarda para evitar la frontera dura en Irlanda, la que siempre ha sido la cuestión más polémica del Acuerdo de Retirada. Según los rotativos, los norirlandeses estarían ahora dispuestos a suavizar el Brexit, siempre y cuando la provincia británica de Irlanda del Norte se quedara con el mismo estatus que el resto del país.

Para Downing Street el respaldo del DUP es clave, aunque si se termina por dejar al país dentro de la unión aduanera se podría acabar ya por completo con el Partido Conservador ante el rechazo que despierta esta opción entre los euroescépticos, que siempre han querido poder cerrar directamente acuerdos comerciales con terceros países.

Publicidad

El ministro de Comercio Internacional, Liam Fox –uno de los grandes «brexiters»– afirmó en 2017 que el Ejecutivo replicaría los 40 acuerdos comerciales que mantenía entonces el bloque comunitario con países de fuera del bloque antes de la ruptura.

Sin embargo, según publicó ayer «The Financial Times», el Gobierno no ha podido cerrar aún «ninguno». Un portavoz del Ministerio de Comercio Internacional rehusó comentar «filtraciones» con el diario británico, mientras un funcionario de ese departamento aseguró que muchos tratados se encuentran «en una fase avanzada».

Por su parte, el excéntrico Boris Johnson, que sigue preparando su candidatura para liderar el Partido Conservador en cuanto comience la guerra de sucesión, pidió ayer al Gobierno que utilice el Brexit para unir a Reino Unido y se concentre en los asuntos que llevaron a los votantes a apoyar la separación del país de la UE.