Inyectar células grasas para cicatrizar

Médicos españoles publican en «The Lancet» un avance que evita la operación a los que sufren fístulas

El cirujano García-Olmo con el nuevo medicamento de células madre
El cirujano García-Olmo con el nuevo medicamento de células madre

Médicos españoles publican en «The Lancet» un avance que evita la operación a los que sufren fístulas

En 2002, un grupo de cirujanos del Hospital La Paz de Madrid empezaron a idear un plan para utilizar las células madre como remedio efectivo ante heridas que no cierran o tórpidas y hoy, 14 años después, varios de estos impulsores han publicado en la prestigiosa revista médica «The Lancet» sus buenos resultados. «En aquel momento nos dimos cuenta de que las células madre nos podían ayudar a cicatrizar. Que si se podía colocar un gran número de ellas en las partes inflamadas era muy posible que la respuesta fuera positiva», recuerda Damián García-Olmo, que hoy es el jefe de Cirugía del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-Grupo Quirónsalud.

Para iniciar el ensayo clínico tenían que plantear un escenario en el que el riesgo-beneficio para el paciente fuera positivo y optaron por tratar las fístulas que padecen el 40 por ciento de los pacientes con enfermedad de Crohn – un trastorno del sistema inmune que ataca al propio cuerpo y que afecta a dos de cada mil personas– y que en la mitad de los casos exigen intervención quirúrgica. La misión del estudio que ya ha alcanzado la fase III era conseguir que, mediante las células madre, los pacientes no tuvieran que ser operados. «Hasta ahora, si los medicamentos no funcionaban (ocurre en la mitad de los casos) sólo nos quedaba lo opción de cortar y abrir. Una solución que puede alterar el esfinter y producir incontinencia fecal», asegura el cirujano.

Este nuevo tratamiento, que esperan que se pueda comercializar a partir del próximo año, supone una gran mejora en la calidad de vida de estos pacientes. «Consiste en la inyección de 120 millones de células madre derivadas de la grasa en el orificio interno de la fístula. Al contrario que otros productos, su acción no es inmediata, pero transcurridas entre tres y cuatro semanas la cicatrización es total en el 50 por ciento de los casos en los que lo probamos», describe García-Olmo.

Este avance lo es no sólo por dar con una nueva fórmula para poder tratar las fístulas, sino porque es el primer ensayo en fase III en el mundo que utiliza células madre. Para lograrlo, en el estudio han participado 2012 pacientes y el Hospital Clínic de Barcelona lo ha coordinado, ya que han participado 49 centros sanitarios de Europa e Israel. «Este estudio demuestra que existe una alternativa segura para el grupo de pacientes con enfermedad de Crohn en los que las fístulas son la única o principal manifestación de la enfermedad», explica Julià Panés, jefe de Gastroenterología del Clínic.

Una de las piezas más importantes del estudio es la participación de la empresa biotecnológica española TiGenix, la primera fábrica de producción de células madres del mundo. Es en su fábrica de Tres Cantos (Madrid) donde, a partir de donantes de grasa, crean las células madre capaces de cicatrizar.

Tras el buen resultado que ha demostrado este nuevo medicamento, «creemos que también puede ser efectivo para cicatrizar heridas tórpidas y en quemados», explica el cirujano. Por ello, ya lo están utilizando de forma compasiva para algunos pacientes, a la espera de que la Agencia Española del Medicamento apruebe la comercialización de esta nueva inyección.