La nueva ola de ficción: Entretenimiento con «cabeza»

Josep Cister, director de Contenidos de Boomerang TV

Josep Cister, director de Contenidos de Boomerang TV
Josep Cister, director de Contenidos de Boomerang TV

Llegó en el verano de 2006 a Madrid para trabajar como becario en Antena 3 y arrancó una promesa a su padre: que tres meses después le viniera a recoger en coche para volver a su Alboraya natal. Pero 8 años después sigue en la capital como director I+D o, lo que es lo mismo, director de contenidos de ficción de Boomerang TV, una de las productoras más potentes de España. Es el único ejecutivo del sector audiovisual que es un treintañero, y lo que le queda, ya que acaba de cumplir 33 años. Con este presente, la mayoría estaría colgándose medallas un día sí y otro también. Sin embargo, Josep Cister lo vive con normalidad y con los pies bien asentados en la tierra: «No lo pienso demasiado. Es una mezcla de mucho trabajo y de una pizca de suerte. Nunca tuve ningún padrino». Pero sí gente que confío en él desde el minuto uno y así lo subraya una y otra vez durante la entrevista: primero Montse Abad –la actual directora de contenidos y programación de TVE–, luego Sonia Martínez, la directora de ficción de Antena 3, y ahora Goyo Quintana, director de Boomerang TV.

Un privilegiado

Cister sabe que es un privilegiado: «Con esta tasa de paro joven, que yo trabaje en lo que más me gusta y que me paguen por ello es un lujo, lo sé. Como tampoco ignoro que en un mundo tan competitivo como el de la televisión cada día puede ser el último. Y lo dice alguien que es director de contenidos desde los 27 años y que ya está más que bregado en asistir a reuniones de alto nivel en la que algunos no dejaban de preguntarse quién era cuando no le confundían con algún actor de las series que supervisa. «Por eso debo ser de los pocos que me gusta cumplir años».

Hoy por hoy es más que improbable que la televisión prescinda de Cister. Su currículo es abrumador: primero como analista de guiones; después, ya con mando en plaza en las serie «Física o química» y «Los protegidos» hasta llegar a su particular eclosión con «El secreto de Puente Viejo», la niña de sus ojos, que el pasado jueves tuvo una cuota de pantalla del 18,6 por ciento, aunque ha alcanzado picos del 20, y «El tiempo entre costuras», el fenómeno televisivo de la temporada. Supervisa desde el guión hasta el casting pasando por dirección, vestuario... Está acostumbrado a lidiar, como en «En el secreto de Puente Viejo», con equipos de más de 140 personas con mucha mano izquierda y humildad. «Tengo muy claro que una parte de mi trabajo es generar buen rollo y tener un espíritu constructivo. Hay que tener empatía como todos los miembros del equipo para que el proyecto sea coherente».

Sabe que no hay treguas en su trabajo –recuerda una frase de Montse Abad: «¡Pero cuándo se respira!»–, pero Cister tiene una disciplina para desconectar: pasar los 52 fines de semana en Alboraya, con su familia y sus amigos. «Allí me olvidó de la televisión y recargó las pilas».

Apasionado –le gusta la «tele» desde que tenía 3 años– , sobre el futuro de la ficción española es optimista pero también realista. «La crisis nos ha atropellado. Cuando llegó, la ficción española estaba saliendo de la adolescencia. Habíamos pasado la etapa de hacer exclusivamente series familiares o sobre profesiones: médicos, periodistas... El nivel creativo estaba subiendo y se arriesgaba con productos distintos». ¿Y ahora? «Puede que nada vuelva a ser como antes, pero tampoco vamos a lo fácil. Y hay que sacar pecho ante una evidencia: la ficción española le gusta a sus espectadores naturales y, además, nuestras series de televisión forman parte de la Marca España porque se venden muy bien en el extranjero. Ahí está el ejemplo de ''El tiempo entre costuras'' y tantas otras».

JOSEP CISTER

Dónde y cuándo: nació el 22 de octubre de 1980 en Alboraya (Valencia).

Trabajo: empezó de becario en Antena 3 como analista de guiones. Después pasó a Boomerang TV como director de contenidos de ficción.

El presente: Supervisó «El tiempo entre costuras» y sigue en «El secreto de Puente Viejo».