KBK: El restaurante favorito de los famosos ya llega a las casas

Los mejores nigiris japomediterráneos ya en tu casa, para despedir el confinamiento.

El restaurante favorito de los famosos ya llega a las casas.
El restaurante favorito de los famosos ya llega a las casas.kbk

Después de más de 40 días en los que la gastronomía dejó de desarrollarse en bares y restaurantes, para pasar a ceñirse a recetas caseras y directos en las redes sociales, poco a poco la hostelería se prepara para el despegue. Aun con la incertidumbre de cómo vamos a salir y cómo van a operar, algunos restaurantes de alta cocina ya han empezado a hacer algo que hasta la fecha no se lo habían planteado: el envío a domicilio.

En varias ocasiones he escrito en este mismo espacio del que es uno de mis japoneses favoritos, y la verdad es que nunca imaginé que terminarían haciendo repartos hasta nuestras casas, ya que su modelo de negocio se basa en que el cliente acuda al local. Si bien mis amigos de las cadenas Miss Sushi o Maki llevaban haciéndolo (porque, en parte, el negocio era este), es difícil imaginar cómo la alta cocina puede aterrizar hasta tu hogar. Hemos tenido la percepción de que la cocina más purista no entiende de envíos a domicilio (por eso de que se enfríe, no esté emplatada o se estropee ‘por el camino’).

Pero está claro que el mundo pertenece a los que se reinventan y se adaptan. Por eso Patricia, fundadora de KaButoKaji (KBK), el restaurante japomediterráneo más cotizado de la capital, lo ha vuelto a hacer: ha vuelto a demostrar que sus clientes son lo primero, sin descuidar el producto. Y yo, como amiga de Patti, pero sobre todo amante de su cocina, no puedo dejar de “re-estrenarme” en mi espacio de catas aplaudiendo su gestión empresarial: logística, calidad y cercanía.

Me enteré de la manera más curiosa: antes de que siquiera me llegara un mensaje de Patti, de pronto vi cómo algunas influencers a las que seguía, como Paula Echevarría o Mar Saura, compartían diferentes platos de KBK en sus stories. ¡Voilá! No podía ser menos. Y mi cena estaba a golpe de whatsapp. Así que no pude evitar no sumarme a la fiebre de los nigiri de KBK, entre otros manjares de la casa.

La “nueva carta” a domicilio está compuesta de diferentes ‘nigiri’ (entre los que no pueden faltar los de ‘vieira sopleteada y mentaiko’ tan demandados, así como los tradicionales de atún, toro, pez mantequilla, huevo de codorniz, etc.), clásicos ‘temaki’ (como el de salmón y aguacate, toro picado y huevo de codorniz,y atún picante con huevo de codorniz frito y harina fruto); diferentes surtidos de ‘uramaki’; ‘sashimi’ toda clase de ‘tartar’ (destacando el de toro, con huevo frito y papa frita). También, el ‘ceviche de corvina con boniato’, el ‘tiradito de pescado blanco’, entre otros, son algunas de las maravillas del templo de la cocina japonesa con guiños al Mediterráneo.

Me alegra que los restaurantes se vayan poco a poco sumando. Recuerdo con nostalgia cómo escribí en marzo sobre el sexto aniversario de KBK, que se celebró un 5 de marzo, reuniendo a diferentes personalidades conocidas (Vanesa Romero, Cristina Castaño, Carlos Latre) e incluso embajadores como los de Japón y La India. Ahora, las puertas del moderno local ubicado en Pozuelo de Alarcón de Madrid (Calle Pico del Nevero, 4) se movilizan, se trasladan, casi se ‘teletransportan’ para acercarse hasta nuestros domicilios en lo que queda de confinamiento: así, los pedidos se pueden hacer, de momento, de miércoles a sábados, a través del teléfono 685.400.085 o app como Glovo. Algo que supongo que permanecerá durante más tiempo, porque todavía la gente está muy reacia a salir.

Además de Paula y Mar, también han compartido en sus redes mujeres de bandera como Helen Lindes, Nuria Roca, Isabel Jiménez su pasión por el japonés fusión favorito por los madrileños. Lo que demuestra que, pase una epidemia o una crisis, seguimos necesitando de alguna manera disfrutar de la cocina.

Es otra forma de saborear la mejor cocina, entendiendo que: aunque el confinamiento no va a ser eterno (esperamos), algo ha cambiado en nosotros.