Blas Cantó: “Es complicado ser auténtico porque, cuando te desnudas al completo, te vuelves vulnerable”

No te pierdas el ‘Lifestyle de...’ con Blas Cantó.

Blas Cantó (Ricote, 1991) cuenta con un año de margen para componer el nuevo símbolo musical que representará España en Eurovisión 2021. Y ya ha avisado de que será un tema totalmente distinto a ‘Universo’, la canción que se quedó en el tintero tras cancelarse el certamen por la pesadilla del coronavirus. El cantante murciano, que actúa en el escenario desde la infancia, asegura tener un plan, cuenta con votos renovados y ganas de ponerse el mundo por montera, aunque no especifica la dirección para mantener la expectativa.

¿Qué música te ha acompañado durante el confinamiento?

Me apasiona Freddy Mercury o grupos como Maroon 5. Su última canción, ‘Memories’ me ha gustado mucho, pero sobre todo, estos meses he escuchado las canciones que he compuesto en el último año, ¡y quiero grabarlas todas!

Entonces, te has escuchado más a ti mismo.

Definitivamente, sí. Está siendo una época difícil, pero la vida hay que tomarla tal y como viene. Lo bueno de todo esto es que he descubierto que soy un gran reformador de interiores.

¡No hay mal que por bien no venga! Y, como artista, ¿cómo concibes la nueva normalidad?

Creo que es la nueva realidad que tendremos que vivir, y será así por mucho tiempo. Nosotros seguimos trabajando en adaptar los conciertos y los encuentros con los fans. No quiero dejar de estar cerca de ellos y de ellas, el público es el motor del arte.

En esta nueva etapa, ¿te da miedo presentarte ante una nueva página en blanco?

Soy un hombre de retos, me gusta ponerme al límite y descubrir de lo que soy capaz. Esto es un nuevo día para mí y para todos, no podemos dejar que nos gane el miedo y dar por perdido todo lo que hemos conseguido.

Como bien dices: “el universo siempre tiene un plan y todo pasa por algo”. En el actual contexto, ¿qué nuevo sentido cobra esta afirmación?

Es cierto, el universo siempre tiene un plan. Todo ha sido muy inesperado. Ahora me siento responsable de las personas que han cuidado de mí durante tanto tiempo y quiero que estén bien. Por eso, siempre intento darles trabajo o lo que esté a mi alcance para ayudarles.

Siguiendo los pasos de Raphael, vas a representar España en Eurovisión durante dos años consecutivos. ¿Cómo afrontas este reto?

La verdad es que es un honor y me siento muy privilegiado dentro del caos. Representa una nueva oportunidad para escribir nuevas canciones y crear la puesta en escena. Soñar alto y dar lo mejor de mí. Tengo muchas ganas de lo que viene y voy a trabajar más duro en 2021.

¿Qué nos puedes adelantar del nuevo tema que representará a España el año que viene?

Aún es pronto para saber cómo será la canción. Me la imagino de mil maneras, ahora solo hay que elegir una.

A pesar del aplazamiento, el certamen mantiene intacta su verdadera vocación: unir a los pueblos de Europa en tiempos difíciles a través de la música, ese lenguaje común y universal. ¿Cómo lo ves?

Todos somos muy distintos, pero similares al mismo tiempo. Ahora más que nunca estamos juntos en esto, unidos. Y ahí está la magia, en que al final somos uno. Tenemos que darnos la mano y seguir luchando por la libertad. El coronavirus no entiende de sexo, raza o religión, y algunos siguen sin entenderlo.

¿Qué te resulta ‘complicado’ dentro del universo musical?

Es complicado ser auténtico porque, cuando te desnudas al completo, te vuelves vulnerable. Yo no sé guardar todo lo que siento o pienso, soy muy impulsivo. He escrito un libro que se llama ‘Historia de una estrella sin nombre’ y me he permitido el lujo de no tener filtros. ¡Sale el 9 de junio!

En tu caso, Blas, llevas en la música desde que eras niño, a través de tu participación en varios festivales y se te dio a conocer a través del grupo Auryn. ¿De qué manera te ha curtido la experiencia?

La experiencia me ha enseñado a ser bueno con todo el mundo, cuidar a tu gente en todos los sentidos: sueldos dignos, respeto por su trabajo, hablarles bien, tener detalles, contar con quien estuvo contigo desde el principio, ya sabes… lo típico, pero que no todo el mundo hace. Me he encontrado con muchos tipos de personas y quiero ser como aquellos a los que admiré. Nunca sabes dónde te tocará estar mañana.

Empezaste a cantar para sanar ciertas heridas. No es ningún tópico lo que se dice que la música aleja los males. ¿No es así?

Tengo muchas cosas por las que escribir y cantar, necesito seguir sanando heridas. Me gusta hacerlo a través de mis canciones y, si el público quiere escucharlas, será un regalo por partida doble. No es una carrera fácil, pero sé que mucha gente va conmigo.

¿Cómo te han hecho madurar los baches?

Con el tiempo aprendes a relativizarlo todo. Entiendes que hay cosas más importantes en la vida y te acuerdas de que siempre saliste airoso de las situaciones más difíciles. Pienso: “Si pude con aquello, con esto, también”.

¿Qué queda del chico que se ganó al público en la quinta edición de ‘Tu cara me suena’?

¡Todo! Llegué siendo 'Blas de Auryn' y salí siendo 'Blas Cantó'. ¿Qué más puedo pedir? Es un regalo formar parte de la vida de alguien para siempre, y eso es lo que me ha dado este programa. Hoy puedo decir que soy la versión mejorada de ese chico, ¡y me gusta serlo!

¿Cómo afecta crecer y desarrollarse profesionalmente frente la pantalla (televisiva) y las pantallas virtuales?

Intento pensar que no es el mundo real, pero al final del día siento que estoy equivocado con ese pensamiento. A ver si me explico… Para mí es una parte fundamental en mi trabajo, hay algo de Chiqui (como me llaman en casa) y algo de Blas Cantó. Pero luego me doy cuenta de que puedes dejar una huella bien grande en la gente, y que te sienten como algo suyo. ¡Entras en sus casas sin permiso! Y todo el mundo quiere devolverte su amor cuando te ve por la calle. Por eso siempre me digo a mí mismo que, aunque es una realidad extraña, es maravillosa.

Por lo tanto, lo llevas bien lo del fenómeno fan. ¿Dónde hay que poner los límites?

¡El límite es el cielo! Los fans son mi familia cuando mis seres queridos están lejos, ¡y yo puedo decir que tengo familia en todo el planeta! Me escriben de distintas partes del mundo y trato de contestar todo lo que puedo.

Hace un mes cerraste tu cuenta de Twitter porque alegaste ansiedad por las presiones recibidas. ¿Te encuentras mejor?

Cerrar Twitter fue la mejor terapia. Siempre he escuchado las críticas. Si no sabes encajarlas, definitivamente, no estás en el lugar correcto. Las redes sociales pueden llegar a ser muy peligrosas, tanto para el que escribe como para el que lee. Por eso, decidí alejarme un tiempo. Ahora he decidido compartir mi amor a la gente que me quiere y leer los mensajes bonitos que me envían tengo Instagram y Facebook.

Háblame de tu próxima colaboración en ‘La Voz Kids’. ¿Cómo afrontas este reto de asesorar a Vanesa Martín?

¡Vanesa es la mejor! Con una mirada conseguimos entendernos a la perfección. Tenemos un humor muy parecido y siempre estamos de guasa, pero consigue emocionarme como nadie. Su generosidad no tiene límites y ahora puedo decir que tengo una amiga para toda la vida. La quiero y la admiro a partes iguales. He aprendido mucho en esta aventura y estoy deseando que veáis los programas. ¡Os van a encantar! Además, los niños y niñas que han pasado por allí son una lección de vida constante.

¿Qué perfil vas a potenciar o qué tareas se te encomendarán en el programa?

La autenticidad. Vanesa y yo queremos niños y niñas valientes, diferentes al resto…

¿Te has sentido alguna vez un producto de la industria musical? ¿Cómo consigues redirigirlo para que se aprecie la persona que hay detrás de la marca?

Siempre he huido de las etiquetas. Creo que todos tenemos algo que ofrecer. Solo hay una Whitney, una Amy, un Freddy o un Sinatra. Por mucho que lleguen otros con un talento abrumador ellos seguirán siendo únicos y, los siguientes, también. Con esto quiero decir que siempre se acaba viendo lo que hay detrás del artista, su aura. Todos somos especiales por algo y el público lo acaba identificando.

¿Qué sueños te quedan por perseguir y cumplir? ¡Piensa a lo grande! Puestos a pedir…

¡Siempre he pensado a lo grande y todos mis deseos se han ido cumpliendo! ¿Quién dice que no pasará lo mismo con los siguientes? Puestos a pedir, quiero poder cantar en Francia y en el continente africano. Esos son dos grandes sueños pendientes.

Cuestionario Lifestyle

No falta en tu armario… Camisas estampadas

El perfume al que siempre vuelves… Calvin Klein

No falta en tu bolsillo… Mi móvil

Una sencilla técnica de relajación… Respiración y estiramientos

Una serie que te quite el sueño… Dark

En coche, confort o deportividad… Confort

Un paraíso para perderse… Gran Canaria

Tu plato con estrella Michelin… Arroz y alubias de mi abuela

Qué bebes en tu momento cóctel… Ron miel

Analógico o digital… Digital