Los alimentos sanos que faltan en la dieta saludable de los más pequeños

La alimentación de muchos niños españoles es deficitaria en determinados nutrientes. Estos están a nuestro alcance y que se pueden incorporar a su dieta de una manera divertida y saludable.

En la imagen, un niño pequeño comiendo dulces.Kyle NieberUnsplash

Nuestros pequeños no ingieren, en general, suficientes lácteos, cereales ni verduras. Es una conclusión a la que han llegado La Fundación Española de la Nutrición (FEN) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y así queda reflejado en su Estudio Nutricional en Población Infantil Española (EsNuPI). Según este “si quitásemos los lácteos de la dieta de los niños tendríamos que darles ingentes cantidades de frutas y de verduras”. Los tres alimentos mencionados (lácteos, cereales y verduras) tienen la misma importancia porque son imprescindibles fuentes de calcio. Además, los lácteos y las verduras son alimentos ricos en magnesio.

En la imagen, un niño intenta alcanzar unas fresas en la cocina.Kelly SUnsplash

Para una correcta absorción del calcio es imprescindible la ingesta adecuada de vitamina D. Los niños deberían ingerir unos 15 microgramos al día de vitamina D pero, en general, no lo hacen. Se acercan más a este aporte diario quienes consumen leches adaptadas, es decir, leches enriquecidas o fortificadas ajustadas en los ingredientes según la edad conforme a las directrices de la Unión Europea. Son leches de continuación. Sin embargo a estos niños también les hace falta tomar más vitamina D y ¿dónde está presente?

  • Los pescados son una fuente importante de vitamina D
  • Los lácteos
  • Los huevos
  • Los cereales integrales (o, lo que es lo mismo, de grano entero, porque conservan todas sus propiedades)

El desayuno es una buena oportunidad para incorporar a la dieta muchos de estos alimentos y desafortunadamente hay muchos niños que no desayunan todos los días.

En la imagen, una madre dando de comer a su hija.Tanaphong ToochindaUnsplash

¿Qué ocurre con los niños intolerantes si los lácteos son tan importantes?

Según la doctora Rosa Ortega, Catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, los niños pueden tomar leche cuando son intolerantes pero hay que saber en qué cantidades porque la intolerancia a la lactosa no es una alergia y la mayoría de los pacientes toleran las cantidades recomendadas de consumo. Así, uno no debe retirar de su dieta la lactosa sin recomendación médica. Además, conviene recordar que, si no sienta del todo bien, los yogures y el queso, al ser productos fermentados, tienen mejor tolerancia. Cuando un niño sí tiene alergia a la lactosa puede tomar otras bebidas enriquecidas carentes de esta proteína.

Los niños hacen lo que ven y comen lo que comes

Según el doctor Ángel Gil, presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de Granada, los niños (y las familias de forma asociada) consumen demasiada grasa. Entre un 30 y un 35% de los niños españoles ingieren raciones grandes de todos los alimentos y, sobre todo, de ultaprocesados (véase por ejemplo la bollería industrial). Esto sumado al desarrollo de una vida sedentaria hace que aumente el índice de masa corporal.

En la imagen, un bebé disfruta de su bol de aguacate.Derek OwensUnsplash

Tal y como sostiene el estudio, estamos perdiendo la adherencia (niños y familias) a los patrones de vida saludables. La edad de especial riesgo es cuando el niño se incorpora a la mesa familiar porque las familias pierden el consejo pediátrico.

Queda mucho por hacer pero la tarea es sencilla. ¡Solo hay que empezar!