Sin tiempo para cuidarse

Las arrugas y las ojeras son los principales signos externos que se detectan cuando un hombre sufre demasiado estrés diario. Para combatir estos molestos síntomas se puede optar por un tratamiento de hidratación con colágeno y aloe vera, que ayuda a calmar la sed extrema de la piel, así como un potente tratamiento antifatiga y reafirmante, considerado la mejor alternativa cosmética al Botox. Esta solución cosmética, que se puede pedir en numerosos centros de estética, ayuda a combatir las arrugas, es antienvejecimiento y muy hidratante.

El cuerpo, el eterno aliado

La espalda, los glúteos, los pies, los brazos... el cuerpo masculino suele ser uno de los grandes olvidados a la hora de hablar de estética. Desde una depilación en zonas antiestéticas como la espalda, hasta una pedicura, un masaje reafirmante y tonificante o un ‘peeling’ corporal. Son numerosos los tratamientos que se pueden hacer a la hora de recomponer el cuerpo y darle toda la vitalidad que se merece.

El cabello, señal de juventud

Que el estrés favorece la aceleración de la caída del cabello no es ningún secreto. Para frenar este irremediable factor genético y conservar durante más años un cabello abundante es aconsejable pedir en el centro de estética la aplicación de una fórmula basada en el uso de 19 aminoácidos 100% vegetales y oligoelementos. Su objetivo es nutrir el folículo piloso y detener paulatinamente la caída en cada sesión.

Nutrición y dietética, elemento indispensable

De nada sirve cuidarse por fuera si la alimentación es inadecuada. Cada vez más hombres acuden a un nutricionista para asesorarse sobre cómo comer saludablemente, evitar el sobrepeso, tener un suplemento energético si se practica mucho deporte o lograr una dieta vegetariana con todos los nutrientes necesarios, entre otro