‘Cápsula’, la colección limitada de la marca ’Abarca shoes’ está considerado como arte de vanguardia

En su colección limitada ‘Cápsula’, la marca de calzado artesanal ‘Abarca shoes’ quiso que su producto llegase a ser no sólo una artesanía, sino directamente arte de vanguardia. Vestir una obra de arte única, que se alejara del mero calzado y se acercara lo más posible a llevar en los pies la creación de un artista pictórico.

El propósito, según cuenta el fundador de ‘Abarca Shoes’, Pedro Martínez-Abarca, tuvo como objetivo “trasladar al calzado algo parecido a esos fabricantes de ginebra de referencia, que, para sus ediciones numeradas, sacan botellas ideadas no por creativos de empresa sino por grandes artistas ajenos a la industria, que en sí mismas son una obra de arte y que valorizan el contenido".

Lo que se pretendía era contactar con pintores de cualquier parte del mundo que fueran capaces de realizar un encargo muy inusual, lienzos de decenas de metros de extensión donde plasmaran, con total libertad, el genio del artista. "El único requisito que íbamos a pedirles a esos pintores es que la obra resultante tuviese ese enorme tamaño; en todo lo demás nosotros no debíamos tener opinión, sólo valía la del artista", argumenta el equipo de ‘Abarca shoes’.

Esta marca no pretendía transmitir a los artistas ninguna directriz de forma, motivos, o color, entre otros, ni nada en absoluto. La obra que entregasen iría directamente a convertirse en calzado. Era la única forma de que el arte fuese auténtico, incluso corriendo el riesgo de que el resultado chocase con los criterios comerciales de una empresa.

"Nos daba igual. Queríamos obras de arte independientes y genuinas, no algo pensado por nuestros diseñadores directamente para el mercado". Para ello, ‘Abarca Shoes’ incluso renunció, sólo para esta colección limitada ‘Cápsula’, al punto fundamental de la empresa, que el calzado esté hecho íntegramente en España. "Si queremos artistas internacionales, debemos dejarles pintar en el país donde lo hacen normalmente, porque creemos en la inspiración que da el lugar que el creador siente como propio", explica la marca.

La apuesta, que pudo ser arriesgada, resultó un éxito. En 2017 comenzaron con la edición limitada ‘Cápsula’, para primavera/verano, contando con la colaboración de un delicado artista japonés, el maestro Masat Tomesuka. Al más puro estilo nipón, pintó sobre lienzos del más exquisito algodón autóctono de las islas, en su taller de Tokio.

La colección se agotó a las pocas semanas. Para primavera/verano de este 2018, han encontrado a un joven creador inconformista, de nacionalidad rumana, perteneciente al rabiosamente palpitante "underground"del París actual. Las obras de George Bodocan transmiten exactamente la escena libérrima que acontece actualmente en la ciudad de la luz.

La abstracción más rigurosa unida a la salvaje inspiración del "graffiti", que ha alcanzado y superado a aquel arte callejero que se hizo famoso mundialmente y que procedía del Nueva York de últimos de los 70 del pasado siglo.

Lo que ha emanado de esta creación es puro arte urbano, sorprendentemente elegante y ponible para cualquier ocasión. Ha sido destinado a un tipo de calzado en particular, la alpargata de suela vegetal, que leva siendo usada para marcar un contrapunto en la formalidad.

Y ¿para la colección del año que viene?, el equipo de ‘Abarca Shoes’ ha respondido, "nos podrías encontrar en cualquier lugar del planeta, buscando a nuestro artista. Lo que sí podemos asegurar es que será libre, auténtico y que el resultado volverá a sorprender".