¿Qué come Maribel Yébenes?: «Mi despensa sólo la anima un jamón»

Especialista en belleza. Le gusta la cocina pero se estresa por su perfeccionismo. Nunca come ni ajos ni cebollas por sus clientas

Especialista en belleza. Le gusta la cocina pero se estresa por su perfeccionismo. Nunca come ni ajos ni cebollas por sus clientas

Es inevitable, al tener enfrente a Maribel Yébenes, preguntarle qué come, de qué se alimenta, porque si somos lo que comemos, su ingesta tendría que ser ley. De acuerdo que ser experta en belleza y tener lo último de lo último a su disposición en tratamientos estéticos hace mucho, pero la alimentación, también. «Sigo una dieta mediterránea porque con ese hábito me he criado. Como sano y natural porque además, es lo que me gusta. Soy de verduras de temporada rehogadas, en crema o en sopa y de ensaladas con todo tipo de lechugas, a las que les pongo huevo duro para aportar proteínas o salmón ahumado, que es rico en omega-3, semillas de chía porque es antioxidante y de sésamo y calabaza para ayudar a ir al baño», confiesa.

Cocina con gas

Lo admirable es que sus jornadas maratonianas para construir y mantener una sólida empresa de estética y salud no le han apartado de la cocina. «Antes cocinaba mucho, pero con gas, la inducción no la manejo, y lo hacía porque me gusta y para cumplir como madre. Mis hijas decían que lo hacía muy bien. Si me pongo puedo hacerte unas perdices escabechadas o pimientos rellenos de gambas y merluza, pero reconozco que me estresa porque soy perfeccionista y además, no me gusta oler a comida porque atiendo a las clientas. Tampoco como cebolla ni ajo». Sigue la máxima de «ojo que no ve, papila gustativa que no se dispara». «Mi nevera es aburridísima y la despensa sólo la anima un jamón serrano. Un paquete de galletas me puede durar toda la vida, pero unas castañas asadas o unas palomitas de maíz, un segundo. Luego lo compenso no cenando o preparándome un licuado de papaya, naranja, zanahoria y manzana verde a media mañana y uno de lima, espinacas, brocoli, pepino, apio, jengibre y manzana verde a media tarde. Con los licuados limpio el cuerpo cuando hago excesos».

Compra por teléfono, excepto la fruta y la verdura, de la que se abastece en persona en el mercado madrileño de Chamartín, «compro muchos frutos rojos porque son antioxidantes y mi alimentación la completo con nutricosmética. Omega 3, 6 y 9, osteoblifex para las articulaciones, la cúrcuma como antioxidante y el colágeno y el magnesio, nunca me faltan». Yébenes práctica los viajes gastronómicos. Cantabria, Asturias y País Vasco los conoce para chuparse los dedos. «Lo primero que hago es recopilar una lista de restaurantes y de productos. Por ejemplo, de Milán traigo queso con trufa blanca y de Turquía frutos secos y caviar» y de las experiencias más curiosas y divertidas que recuerda fue una comida a ciegas en México, «era un lugar oscuro y los camareros llevaban guantes blancos. No sabíamos lo que comíamos. Fue divertido comer sin saber qué era lo que ingeríamos».

La Selfireceta: Ensalada de perdiz escabechada

Ingredientes:

- Lechuga de 4 o 5 tipos.

- Un aguacate.

- Una granada.

- Una perdiz escabechada

.- Aceite, sal, limón y vinagre de Jerez.

Elaboración: Se limpian las hojas de lechuga y se secan bien sobre un paño. Se trocea el aguacate, se desgrana la granada, se desmiga la perdiz escabechada y se juntan todos los ingredientes en un bol. A mí me gusta hacer un aliño en un cuenco aparte. Mezclo todos los ingredientes y los bato con unas varillas.

Mi restaurante favorito

El Qüenco de Pepa

¿Dónde?: Calle de Henri Dunant, 21-23, Madrid.

Precio medio: 30 euros.

Teléfono: 911 63 46 89

Irresistible ... Comida española con toques creativos, su especialidad es el tomate que Pepa cultiva en su propia huerta.