Fran Rivera se pone el mandil en El Rastrillo

El diestro asistió anoche a la cena de los toreros, mientras horas antes se dejaban ver la Infanta Margarita y Edmundo «Bigote» Arrocet

Óscar Higares, El Fundi, Óscar Haro, Fonsi Nieto, Fran Rivera, Israel Lancho y Miguel Abellán
Óscar Higares, El Fundi, Óscar Haro, Fonsi Nieto, Fran Rivera, Israel Lancho y Miguel Abellán

El diestro asistió anoche a la cena de los toreros, mientras horas antes se dejaban ver la Infanta Margarita y Edmundo «Bigote» Arrocet

a de ayer fue una noche divertida y entrañable. El Rastrillo acogió la tradicional cena de los toreros, que cada año organiza Fran Rivera, cuyos beneficios van dirigidos a Nuevo Futuro. Una edición más, Vistalegre estaba hasta la bandera y el buen rollo sobrevoló por el espacio. Poco después de su llegada, acompañado por su esposa, Lourdes Montes vimos al diestro ataviado con el clásico mandil del puesto y atendió feliz las mesas de los asistentes. El colaboraron los toreros Óscar Higares, El Fundi y Miguel Abellán, además de Fonsi Nieto y Óscar Haro. Sin duda, ganas no faltaron a Rivera, ya que conoce la gran labor que realiza la asociación, ya que ha visitado algún hogar dirigido a los niños en situación de desamparo.

Horas antes, la Infanta Margarita no quiso dejar de poner su granito de arena y almorzó junto a unas amigas una ensalada de perdiz con vinagreta de mostaza y una trucha con paleta ibérica en El Mesón de Fuencarral. A su llegada, fue recibida por Ñata San Sebastián, responsable durante 34 años de que en este rincón los visitantes se encuentren como en casa. Ahí radica su éxito.

A pocos metros, en La Venta del Toro no faltaron clásicos del mercadillo como Máximo Valverde, José Manuel Parada y Edmundo «Bigote» Arrocet. Minutos antes habíamos disfrutado de un aperitivo muy saludable junto a Félix Vázquez. Sí, el humorista nos invitó a un bol de piña natural mientras él tomó otro de granada, ahora en plena temporada. Desveló que es vegetariano: «Me pongo malo a fruta y verdura», reconoció, al tiempo que desveló que la primera vez que probó un kiwi fue porque se lo ofreció el propietario de la tan conocida frutería de la calle Ayala. Y, a quien también conocimos fue a Maite García, esposa de Santiago Cañizares. Atendió durante la mañana el puesto que posee El Sueño de Vicky, fundación para investigación del cáncer infantil. Junto a su fundadora, Laura García, nos mostró qué productos eran los más demandados, desde las velas con 45 horas de prendido hasta los cuadernos y las gorras, que, por cierto, vuelan y, por supuesto, la lámpara «La estrella de Vicky».