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Jaime de Marichalar, el mejor escolta de sus hijos

El 7 de abril cumple 54 años. Lo celebrará con sus amigos y comerá con su hija, aunque sin Froilán, que está estudiando en Estados Unidos y al que le quita de la cabeza la idea de ser torero.

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Le gustan mucho los toros, pero sufre al pensar que su hijo Felipe Juan Froilán quiera dedicarse a ello. Jaime de Marichalar ya le ha dicho que se olvide de esa posibilidad y que se centre en sus estudios. Las fotos del sobrino del Rey con la cara manchada de sangre tras enfrentarse a una vaquilla de 200 kilos en un tentadero dispararon las alarmas. La infanta Elena llamó inmediatamente a su ex marido para hablar sobre el asunto. Sería el primer torero de la realeza porque es un apasionado del mundo taurino y, según uno de sus amigos, «le gustaría serlo, aunque pocos le creemos. Una cosa es participar en un tentadero y otra dedicarse en serio a una profesión que exige gran sufrimiento físico. No sabe dónde se mete». Otro tema que inquieta a sus padres es su actitud. Hace poco tuvo una fuerte discusión con otro muchacho a la salida de una discoteca.

En los últimos días Marichalar ha sido noticia por sus afirmaciones al comparar España con una «república bananera» en referencia a los ataques al Rey Emérito. Hace un par de años estuvo a punto de trasladarse a París porque, según un allegado, «le aburre España y le gustaría vivir en la capital francesa», pero sus amigos y sus hermanos le convencieron para que se quedara en Madrid. Marichalar, que el 7 de abril cumple 54, prepara una cena casi en secreto. Incluso niega ante sus amigas periodistas que vaya a celebrarlo. A mediodía comerá con su hija Victoria Federica y sólo sus más íntimos estarán a su lado disfrutando de una velada nocturna en el tríplex que posee en la Milla de Oro madrileña. Podrían brindar con él Marisa de Borbón, el matrimonio Rabat (Esteve y Rosa), Veva Longoria, Delphine Arnaud –hija de Bernard Arnaud, dueño del imperio del lujo LVMH, donde trabaja Jaime–, María Teresa Ortíz-Bau –con la que colaboró en la Fundación Winthertur–, Pilar Aresti –antigua senadora del PP–, Naty Abascal, Tita Flores y su marido, el arquitecto Peter Marino.

Padrazo

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Han pasado diez años desde su ruptura con la Infanta y su vida personal está marcada por la discreción, como confirma una persona cercana: «Hace una vida muy recogida en Madrid. Es un padrazo, adora a sus dos hijos y ellos a él. Comparten afición por las corridas de toros. Froilán estudia en Estados Unidos y hasta allí se fue su padre en noviembre para compartir con su hijo el Día de Acción de Gracias. Tanto Marichalar como la Infanta prefieren mantener al chico fuera de España porque piensan que es muy ingenuo y que aquí se aprovechan de él personas que no le convienen». De hecho, su padre tuvo que pedirle que no aceptara el puesto de relaciones públicas de una discoteca madrileña. A Marichalar le gustaría que siguiera estudiando fuera un año más.

En cuanto a Victoria Federica, su progenitor se enteró de que podría estar saliendo con un chico el día que se publicaron unas fotos de la joven con un amigo en el estreno de «Lo que de verdad importa». No sabía nada. Cuando una amiga se lo contó, contestó: «No me asustes». Más tarde conoció que el presunto novio era su primo. Victoria saca unas notas extraordinarias y le gusta jugar al baloncesto. Ha estudiado ballet varios años y comparte con su madre su afición por la hípica. La misma persona define a Marichalar como «un hombre muy cariñoso y con mucho sentido del humor, nada que ver con la imagen fría que aparenta».

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Desde el anuncio de su divorcio no ha rehecho su vida. Se le intentó relacionar con mujeres con las que aparecía en eventos sociales, como Veva Longoria o Rosa Rabat, pero ninguna llegó a ocupar su corazón. Felipe Juan Froilán y Victoria son, hoy por hoy, sus grandes amores y en quienes tiene puestas sus ilusiones, sobre todo tras el fallecimiento de su madre en 2014 y después de que él sufriera una leve cojera y la pérdida de movilidad en una mano tras padecer un ictus. Según una persona próxima, «Jaime se encuentra bien, aunque con alguna secuela. Dentro de lo malo, tuvo bastante suerte».

Otro amigo afirma que «le ha costado superar su ruptura con Elena y, quizá, el desamor le ha alejado de nuevos compromisos sentimentales. Se lleva bien con la madre de sus hijos y siente un gran cariño por la Familia Real. Con Iñaki Urdangarín no se habla por los mensajes que enviaba a Cristina con fotos suyas trucadas en las que aparecía vestido como los inspectores Clouseau y Gadget, en forma de crítica a su estilo». Según un allegado, «es algo cursi y snob, pero no es mala gente. En las distancias cortas es muy agradable».