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La condesa de Romanones vuelve a la vida con una novela autobiográfica

Maria Aline Griffith Dexter, viuda de Romanones y otrora espía al servicio de su país de orígen, ha desaparecido de la vida social por una afección respiratoria que la ha condenado a tres meses de reposo. Un tiempo que ha aprovechado para terminar su tan esperada autobiografía, su vida al descubierto, y para participar en la producción de una serie televisiva para un canal surcoreano

La condesa de Romanomes ha permanecido recluida en su residencia de Madrid desde el verano, alejada de una de sus grandes pasiones, la vida social de la capital. Asidua a galas benéficas y actividades culturales, Aline, como se refieren a ella desde su círculo más cercano, se ha convertido en la gran ausente de estas citas durante el otoño sin que nadie haya llegado a confirmar cuál era el motivo real de su retiro.

Tres meses más tarde, ha sido la propia condesa quien, ya recuperada, ha deseado explicar el porqué de este «parón» de su vida social a LA RAZÓN. La condesa de Romanones ha regresado a la actividad tras más de tres meses de reposo a causa de un enfisema pulmonar que sufrió este verano en Marbella. «Aunque su recuperación está resultando más lenta de lo que ella desearía, lo cierto es que está preparada para encarar un invierno lleno de proyectos», explican amigos íntimos de la familia. Entre ellos, según precisa la propia condesa, se presentará a la próxima convocatoria del Premio Planeta y participará en la producción de una serie de televisión sobre su vida para un canal surcoreano.

Enfisema pulmonar

Para Aline Griffith, ésta ha sido una de sus épocas más difíciles. A sus 95 años, su gran deseo es disfrutar de la vida hasta el último día, por lo que estos meses de reclusión han supuesto un gran varapalo emocional para ella. «La condesa es una persona muy activa y su reclusión en casa no ha ayudado a su pronta recuperación», apuntan a este periódico quienes mejor la conocen.

La recuperación, tras la afección respiratoria sufrida mientras veraneaba junto a sus hijos y nietos en el Hotel Río Real Golf de Marbella, ha sido lo más duro. «Aunque se trata de una dolencia que padece desde hace varios años, lo cierto es que el último episodio resultó más grave que los demás», confiesan.

De hecho, tal fue la gravedad de la situación, que los médicos le aconsejaron permanecer ingresada durante una semana en la segunda planta del centro Quirón de Marbella, en contra de sus deseos de ser atendida por enfermeras de su confianza en la habitación de su hotel.

Sin embargo, esa semana no fue suficiente para recuperarse. Los médicos, preocupados por la situación de los pulmones de Aline, dañados tras una vida de fumadora habitual, tuvieron que tomar medidas cautelares y prescribirle tres meses de reposo absoluto. «Por este motivo no ha asistido a ninguna cita recientemente ni la hemos podido ver en fiestas ni actividades desde el verano», añaden personas de su entorno. Éste, sin embargo, no ha sido el único revés sufrido por la condesa de Romanones recientemente. El 14 de octubre, su hijo mayor y actual conde de Romanones, Álvaro de Figueroa Griffith, sufría un ictus en el lado izquierdo del cerebro por el que a día de hoy continúa ingresado. Este terrible acontecimiento no ha hecho sino ahondar en el ánimo de la condesa, quien lucha día tras día por recuperar su ritmo de vida habitual. Por ello, a pesar de estos meses de retiro social, la condesa no ha detenido su actividad por completo.

Con ayuda de su equipo de confianza ha continuado con la puesta en marcha de varios proyectos en los que llevaba trabajando desde antes de verano y que verán la luz próximamente. «Aline ha escrito durante los años que ha residido en España nueve libros», explica a LA RAZÓN José Rey-Ximena, íntimo amigo de la familia. La mayoría de ellos, apunta, «han sido bestsellers en Estados Unidos y Reino Unido».Su gran carrera literaria precisaba de un «excepcional broche» que le pusiera fin. Es por este motivo por el que ha dedicado gran parte de los últimos meses a culminar la que será su gran obra: un manuscrito de una novela autobiográfica que presentará a la próxima edición del Premio Planeta.

Además trabaja en la producción de otros dos libros que podrían ver la luz en la próxima primavera. Uno de ellos plasma sus recuerdos sobre sus vivencias junto a su íntima amiga Wallis Simpson y su marido, el duque de Windsor, con los que convivió intensamente en París. El otro, realiza un recorrido genealógico de la familia Pérez de Guzmán, que comienza en la batalla de Tarifa y finaliza en su esposo, Luis de Figueroa y Pérez de Guzmán el Bueno.

Prepara, también, con una productora estadounidense una serie sobre su vida para la televisión surcoreana, país en el que es especialmente popular.

Retomar las riendas

Aunque su actividad intelectual es imparable, lo cierto es que está deseando abandonar el reposo y volver a participar en todas las actividades sociales que le sea posible abarcar. En definitiva, esta preparada para retomar las riendas de su vida.

Su salud aún es delicada, a pesar de que las sesiones de recuperación están funcionando bien. De hecho, según ha anunciado ella misma en su círculo, si todo marcha según lo previsto, asistirá el 20 de noviembre al Rastrillo Nuevo Futuro que cada año organiza su amiga la Infanta Pilar a firmar ejemplares de sus libros.