La doble moral

Con el bailaor Eduardo Guerrero en el Corral de la Morería
Con el bailaor Eduardo Guerrero en el Corral de la Morería

Yo me pregunto indignada por qué los españoles tenemos que aguantar la humillación de España ante la Generalitat , ante un fascista como es Torra que recibe al Gobierno de España rodeado de lazos y flores amarillas. Sánchez está batiendo récords en humillar a los españoles bajándose continuamente los pantalones, despreciando la opinión pública española y montando sin venir a cuento un consejo de ministros en Barcelona generando unos gastos brutales y unas revueltas callejeras de difícil previsión. Todo para seguir prolongando su nepotismo y beneficiarse él, su familia y amigos de su posición privilegiada gracias a todos los separatistas, golpistas y comunistas del Parlamento. Esa entrega el pasado jueves ante los mayores enemigos de España no le saldrá gratis al señor. Sánchez. Ha pisoteado el sentimiento de muchos españoles y catalanes que están hartísimos de soportar ofensas que nunca olvidarán. Qué le importa a este Gobierno como queden hoy las calles en Barcelona. Torra y sus compinches tendrán un nuevo motivo de manipulación para enseñar al mundo cómo reprime y maltrata España a los catalanes. ¿Cuántas pamplinas e imbecilidades tedremos que seguir soportando? He visto una foto de los huelguistas de hambre que ya la han dejado, nunca han tenido un aspecto más saludable, incluso les recomendaría mantenerla un mes más. También me encontré al abrir el periódico el vandalismo de los proetarras destrozando la cruz emblemática de Olarizu en Vitoria, han profanado y destrozado esta cruz que corona el cerro del mismo nombre y forma parte de la memoria de varias generaciones de vitorianos que la contempla desde la ciudad. Los socios (Bildu) de Falconetti no condenaron a los que utilizaron herramientas mecánicas para intentar echarla abajo. De la misma forma que pretenden destruir la cruz del Valle de los caídos.

Hoy debería escribir de lo animadas y bonitas que están las calles de Madrid, de cuántas fiestas, cenas y reuniones de amigos he tenido, así como los regalos que recibo cada día que me llenan de agradecimiento e ilusión, pero reconozco que ante los acontecimientos que estamos viviendo, no puedo mirar hacia otro lado. Tampoco quiero seguir el juego a esas feministas de izquierdas que se les llena la boca y nos inundan con sus panfletos de «Todas somos Laura» porque cuando en este país se ha aprobado la Prisión Perpetua Revisable muchas de ellas se opusieron y se siguen oponiendo con la cantinela de la reinserción. Que no digan que son Laura utilizando su muerte para lanzar proclamas. Tacharon de racistas a los que pedían endurecer las penas después del asesinato del pequeño Gabriel. Estoy cansada de vivir en una permanente doble moral e hipocresía. Todas las personas de bien sentimos que a estos asesinos violadores recurrentes hay que encerrarlos de por vida y tienen mucha suerte de no vivir en otros países incluidos, Estados Unidos, donde hubiesen terminado en la silla eléctrica. Aquí los mantenemos en cárceles a cuerpo de rey con piscina incluida en muchas de ellas a costa de todos nosotros. Los políticos y juristas que crean las leyes deberían escuchar lo que se habla por la calle y en los bares mientras los ciudadanos se toman unas cañitas, que esa alegría de disfrutar de la vida no hay quien pueda quitárnosla, pero desde luego para nada sería «políticamente correcto» lo que comentan. A pesar del momento tan sórdido que nos rodea les quiero desear una Nochebuena llena de armonía y paz en sus hogares. Ese espacio en el cual nos cobijamos y que debemos convertir en un reducto de amor y comprensión. ¡Feliz Navidad!