Martina Klein: «La convivencia en Barcelona se ha vuelto complicada»

Es la imagen de la nueva campaña de Cortefiel junto a Javier Rey y Eva González, con quienes también protagoniza el «fashion film» promocional de la firma

Martina Klein / Connie G. Santos
Martina Klein / Connie G. Santos

Es la imagen de la nueva campaña de Cortefiel junto a Javier Rey y Eva González, con quienes también protagoniza el «fashion film» promocional de la firma.

Modelo, actriz, humorista y escritora de cuentos infantiles, Martina Klein, ante todo madre de una familia numerosa, es una de esas mujeres que no pierde jamás la sonrisa. Ahora compagina su trabajo de empresaria con un nuevo proyecto: ser imagen de la campaña de Cortefiel llamada «Por si acaso».

–¿Es una mujer de muchos «por si acasos» en la maleta?

–La campaña se ha hecho en mi honor, soy la mujer «por si acasos». He viajado mucho y todavía no sé hacer una maleta. Pero, ¿sabe qué pasa? Que después todos los «por si acasos» son necesarios para la supervivencia.

–¿Y en la vida diaria?

–Digamos que tengo recursos como para salir del paso en los imprevistos. Cuando una es mamá de tantos niños de alguna forma me tengo que organizar, aunque no lo consigo siempre. Pero por suerte mi pareja sí, él es el gran organizador y yo traigo la buena energía (risas).

–¿Con qué se identifica de la marca?

–Con la naturalidad y la versatilidad y el poder ser natural en todos los ámbitos de la vida.

–¿Y qué hay de los valores de Martina Klein?

–Eso que lo digan los que me conocen. Cuando hablamos de uno mismo solemos ver las cosas menos bonitas. Yo soy bastante caótica y desorganizada, aunque procuro ver la vida con optimismo y contagiarlo.

–Comparte campaña con Javier Rey y Eva González, ¿qué tienen en común los tres?

El sentido del humor a flor de piel y la naturalidad.

–Como modelo, ¿comparte las declaraciones de Alba Carrillo en las que afirmaba que las modelos utilizaban pesas para llegar al peso mínimo exigido para desfilar en la MBFW?

–Lo que dijo ella no puedo corroborarlo, pero como público hay que tener sentido común al ver noticias de este tipo. Que las modelos tengan talla pequeña no significa que nosotras también tengamos que tenerlas, no nos compramos unas zapatillas del 48 porque los jugadores de baloncesto las tengan. Como modelo he sido la excepción a toda regla, porque siempre he sido la más generosa en carnes. Reconozco que mis compañeras sí que son muy delgadas, pero no me parece algo malo; la moda es así, se utilizan modelos altas y lánguidas, es una expresión artística.

–¿No le preocupa que esta delgadez influya de forma negativa en edades jóvenes?

–Sí, y ahí es donde tenemos que aplicar el sentido común los padres, no podemos manipular la información que hay fuera, les llega de todo y tenemos que hacer de filtro para que nuestros hijos no se confundan.

–Siendo Barcelona su lugar de residencia, ¿cómo ha influido la situación política que vivimos en la ciudad catalana?

–No me voy a meter en política que para eso ya están los políticos, pero en general estoy bastante decepcionada. En Barcelona se nota todo lo que está ocurriendo, siempre ha sido una ciudad en la que importaba tres cominos lo que pensaba el de al lado, si se quería ser más o menos independiente, la política no formaba parte del día a día y ahora se ha convertido en un problema caminar por la calle porque es como que todo pincha y no puedes decir nada, la convivencia está siendo complicada y creo que la están resolviendo, en general, muy mal.

–¿Cómo ve que tantas mujeres se estén uniendo al movimiento #MeToo?

–Me parece que es un momento de catarsis muy bueno para la mujer, en el que está saliendo a la luz la angustia recopilada en muchas generaciones. Es una base para que nuestras hijas sepan lo que significa ser mujer y lo que no debería significar serlo. Es absolutamente necesario para que empecemos una igualdad real.

–Como modelo y actriz, ¿ha vivido o presenciado algún caso de abuso?

–No, siempre me he visto rodeada de mucho respeto. Sí que creo que este mundo es muy sensible a vivir estos casos, se oyen y sí que existen alrededor, pero hay que tener el sentido común y trasladarlo de madres a hijas porque muchas veces los padres no han estado a la altura. Lo que hace el abusador no lo puedes controlar, pero sí lo que sale de tu casa. Se tienen que saber estas cosas para que no se repitan, donde antes había una luz verde para hacer cualquier cosa ahora no la hay.

–¿Cómo se compagina ser madre de una familia numerosa, trabajar y mantenerse tan bien físicamente?

–Yo creo que es esa adrenalina que tengo siempre al hacer todas mis rutinas. La alegría de hacer lo que me gusta y de que mi familia sea maravillosa me tiene en forma y contenta. Debería hacer más deporte, pero no tengo tiempo.

–Es muy activa en las redes sociales, ¿cómo ve el mundo «influencer» que busca representar una vida idílica pero irreal?

–Es como el trabajo de las modelos pero llevado al extremo y hecho por uno mismo. Tienen que autoproducirse su propia revista de moda diariamente y deben estar agotados. Lo que nosotras (las modelos) hacíamos a lo largo de muchos días con un equipo de producción, ahora estas niñas lo están haciendo todo solas. Por un lado me parece bastante admirable y agotador, pero por otro me parece que tenemos que saber elegir de dónde bebemos porque hay demasiada información.

–Actriz, modelo, escritora, humorista, empresaria, ¿qué le queda por hacer?

–Un montón de cosas, sino las he hecho es porque todavía no se me han ocurrido.