Mon Rovi: «El mundo “influencer” no es tan artificial como parece»

La bloggera e influencer Mon Rovi dio su salto a la fama en 2016 gracias a su cuenta de Instagram y los cerca de 250.000 seguidores que tiene actualmente

La bloggera e influencer Mon Rovi dio su salto a la fama en 2016 gracias a su cuenta de Instagram y los cerca de 250.000 seguidores que tiene actualmente.

La «influencer» Mon Rovi, que actualmente vive en Barcelona, no para de cosechar éxitos, siendo el último su intervención como modelo en la XI Pasarela de Moda LA RAZÓN. Une sus dos grandes pasiones, la moda y viajar, para crear contenido tanto para su blog como para su canal de Youtube, sin olvidar sus más de 200.000 seguidores en Instagram que le siguen día tras día. La verguenza la abandonó hace tiempo y, dice ella, «el problema es que se fue para no volver». Pese a que no le queda tiempo libre, ama su trabajo por lo que no le supone ningún sacrificio pasar cada día de un lado para otro para ofrecer lo mejor de sí misma. Un alma inquieta que nunca deja de sorprender a sus fans.

–¿Qué significa la moda en su vida?

–La moda para mí siempre ha sido muy importante. Hace años iba a las Fashion Week de New York, París, Milán... y ahora este «hobby» se ha convertido en mi profesión.

–Si tuviera que elegir entre la moda y viajar, ¿qué escogería?

–Sacrificaría un buen vestido por estar sin ropa en un paraíso (se ríe). No tengo ninguna duda, viajar.

–¿Qué prenda es imprescindible en su armario en verano?

–Un vestido blanco para resaltar el moreno.

–¿Y en invierno?

–No puede falta un fular de cashmire.

–¿Qué opina de las redes sociales?

–Me encantan. Las adoro, ya que forman parte de mi trabajo diario. Es más, no lo llamaría trabajo porque es algo que me apasiona y lo hago encantada.

–¿En qué medida le afectan las críticas?

–Lo llevo bien. Cuando tuve mi primer «hater» me alegré porque sabía que algo estaba haciendo bien.

–¿En verano se toma vacaciones, como hacen algunas «influencers»?

–No descanso. Sigo creando contenidos y el único lugar donde desconecto es en mi casa de Marbella, donde suelo estar menos pendiente del móvil.

–¿Qué opina de las personas que dicen que el trabajo de un «influencer» no lo es?

–Es un trabajo increíble en el que cuentas con un equipo y debes estar tus horas, incluso todo el día, activa en redes sociales. Hay que editar, hacer fotos... No es solo lo que se ve, sino todo lo que hay detrás. La diferencia es que no tienes un horario fijo, pero trabajas igual o más.

–¿Qué sintió cuando subió su primer video a Youtube?

–Me encantó. Recuerdo que fue el de «Welcome to Mon Rovi», supuso una nueva etapa en mi vida.

-¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

–Poder llegar a tanta gente y ayudarles en su día a día, aunque sea para hacerles reír un rato. Cuando recibo mensajes de mis seguidores donde me dan las gracias hacen que me sienta satisfecha y feliz.

–¿Cómo gestiona su tiempo?

–Me levanto muy pronto y no paro hasta que me acuesto, siento que me faltan horas en el día para hacer más cosas.

–¿Qué tendencia de las últimas temporadas le horroriza?

–El pasado verano, la pulsera de conchas... Parece que si no la llevabas no eras «influencer». Tampoco no me gustaron las fotos en Instagram con el mismo plato de pasta o las imágenes de «real life versus instagram» que nadie se cree.

–¿Siente presión al dedicarse a ser «influencer»?

–Siempre he sido yo misma, pero está claro que cuando te siguen tantas personas debes ser consecuente con tus actos y hacer las cosas lo mejor posible.

–Si el mundo del «influencer» cae en picado, ¿tiene «plan b»?

–Tengo «plan b» y otro de emergencia. Siempre hay que estar preparado para poder evolucionar.

–¿Sigue leyendo en papel?

–Sí. Leo prensa para estar bien informada y, sobre todo, revistas de moda.