Rocío Carrasco quiere ver a Antonio David en prisión

Acusa a su ex marido de maltrato psicológico y verbal reiterado desde su separación en 1989

Rocío Carrasco Jurado, a su llegada, junto a su abogado, a los Juzgados de Alcobendas
Rocío Carrasco Jurado, a su llegada, junto a su abogado, a los Juzgados de Alcobendas

Acusa a su ex marido de maltrato psicológico y verbal reiterado desde su separación en 1989

Rocío Carrasco Jurado quiere ver a su ex marido en prisión y no parará hasta conseguirlo. Odia a Antonio David Flores. No le perdona sus ataques mediáticos ni que los hijos en común, Ro y David, hayan optado por alejarse de ella para vivir en Málaga con su padre. Ayer se inició en los Juzgados de Alcobendas la guerra entre ambas partes. Rocío acudía al Juzgado de Violencia sobre la Mujer para ratificar lo que algunos denominan como «la macro querella» contra el colaborador de «Mujeres y hombres y viceversa», al que acusa de maltrato psicológico y acoso verbal reiterado a lo largo de los 17 años que llevan separados.

La cita era a las diez de la mañana y Rocío Carrasco permaneció declarando frente al juez durante casi tres horas. A la salida, decenas de periodistas y fotógrafos la esperaban en la entrada principal, pero ella optó por esquivarlos saliendo por la puerta trasera de los juzgados. No es la primera querella que interpone contra Antonio David. Anteriormente le acusó de beneficiarse de su hijo David, concretamente de «aprovecharse de una persona que no está en plenas facultades para obtener beneficios económicos con una serie de reportajes».

Hoy jueves, por la mañana, le toca el turno a su marido. Una persona cercana desvela a LA RAZÓN que «está muy tranquilo. No tiene nada de lo que arrepentirse, sus hijos le adoran y si se han ido a vivir con él será por algo. A lo mejor es porque la madre no les daba el cariño que necesitaban ambos niños. Recuerda lo que Ro le contó a su padre, eso de que su madre le dijo un día que no iba a parar hasta que Antonio David entrara en la cárcel. Es muy fuerte para una hija que amenacen a su progenitor así, ¿no?».

- Destrozado

Flores no responde a las llamadas telefónicas. Se limita a transmitir por Whatsapp que se encuentra muy sereno y que «con la verdad por delante se llega a todas partes». Tanto él como su abogado, Iván Hernández, consideran que «el asunto es tan serio que resulta mejor guardar silencio en público y hablar lo que sea necesario en los tribunales». Hace unos meses Antonio David confesaba a LA RAZÓN que «la cordialidad de la madre de mis hijos conmigo no existe. El malo de esta historia no soy yo...». Por eso, otra persona asegura que «aunque aparenta tranquilidad, se siente destrozado por las acusaciones de Rocío porque considera que esa querella está llena de falsedades. A él le gustaría que este enfrentamiento terminara de una vez por todas. Nunca ha manipulado a sus hijos ni se ha aprovechado de ellos, mucho menos del pequeño. En cambio, sabe perfectamente que tanto Rocío como su marido, Fidel Albiac, lo único que han hecho a lo largo de estos años es hablar mal de él a sus hijos. Eso sí puede calificarse como maltrato psicológico. Si Antonio hiciera público todo lo que su hija le ha contado de su madre, sería un escándalo».

Problemas judiciales aparte, amigos de Carrasco afirman que podría estar pasando dificultades económicas, debido a antiguos problemas sin solventar con Hacienda y con la Comunidad de Madrid. Fue este el motivo por el que puso a la venta una finca heredada de su madre, El administrador, por la que solicitaba casi dos millones de euros y que finalmente rebajó a 1.200.000 ante la falta de ofertas. La finca se encontraba embargada e iba a ser subastada por la Comunidad en diciembre de 2015. Sin embargo, tras llegar a un acuerdo, pudo ponerla a la venta, una práctica poco habitual pero que suele hacerse cuando no se tiene liquidez para pagar las deudas.