La marca España desfila en Ibiza

El hotel Ushuaia se convirtió ayer en el escenario perfecto de las colecciones crucero de grandes diseñadores, como Nuria Sardá y Custo Dalmau

De izda. a dcha., Daniel Gómez, director del evento; Antonio Burillo; Melissa Odabash; Charo Izquierdo, directora de MBFW Madrid e Ibiza; Juan Carlos Fernández, Álvaro Castejón; Eduardo López-Puertas, director general de IFEMA; Arnaud Maillard; Nuria Sardá, Custo Dalmau y Roland Schell, presidente de Mercedes-Benz España

El hotel Ushuaia se convirtió ayer en el escenario perfecto de las colecciones crucero de grandes diseñadores, como Nuria Sardá y Custo Dalmau.

Por segundo año consecutivo, Ifema, como plataforma donde se celebra en España la Mercedes Benz Fashion Week, sale de sus pabellones madrileños y saca a desfilar por Ibiza las colecciones resort de Alvarno, Jorge Vázquez, Andres Sarda, Custo Barcelona, 2nd Lab by The 2ndSkin y Melissa Odabash. El escenario vuelve a ser el original hotel Ushuaia. La marca MBFW tiene más de 50 pasarelas de moda repartidas por el mundo y la última en apuntarse ha sido Ibiza.

«La idea fue de Mercedes-Benz Fashion y del hotel Ushuaia. Ellos, junto a Ifema, han impulsado esta pasarela que aspira a convertirse en la plataforma europea de colecciones resort», en palabras de su codirectora, Charo Izquierdo. El día amenazaba perezoso en Ibiza, pero una hora antes de comenzar los desfiles el sol llegaba al rescate, intentando alejar las nubes que permitían que los 400 invitados convocados alrededor de la piscina sobre la arena de la playa del Ushuaia disfrutaran de las propuestas. Las crucero o resort, son las antiguas colecciones de entretiempo, esos espacios entre el invierno y el verano, cuando los ricos del mundo vivían al contrario que el resto de la humanidad. Pero la moda optó por democratizarse y ya es raro el modisto que no hace una colección crucero. Las presentadas en Ibiza abarcan todos los gustos, pero tienen en común un denominador: el uso del brilli brilli y los colores suaves.

Por eso de ser la diseñadora internacional invitada, Melissa Odabash inauguró los desfiles. Ella, como modelo de pasarela que fue, sabe que hay que encontrar un nicho de mercado y especializarse. El suyo es el baño. Triquinis con tachuelas, bañadores dorados combinados con encajes y punto calado de croché para los trajes postpiscina. 2nd Lab by The 2nd Skin, que parece la fórmula mágica de un tejido textil, es la marca que usan para las precolecciones. Prendas más asequibles y versátiles. Comienza con una tecno gabardina, sigue con pantalones bermudas, «shorts» y faldas midis y minis. «En las veinte propuestas de nuestra sexta colección resort pensamos en una mujer que trabaja y tiene una vida social», afirman los modistos Juan Carlos Fernández y Antonio Burillo.

Y así, con la música francesa tecno de su desfile, Lottie Moss, hermana pequeña de Kate, se iba metiendo en los entresijos de la moda española. Lo de Custo es un no parar, posiblemente es el español que más desfila por el mundo. En palabras suyas «con Ibiza teníamos una deuda pendiente, en 37 años no habíamos desfilado nunca en la isla». El catalán parece proclamar a los cuatro vientos que si en el mundo hay tendencias, él hace lo posible para no seguirlas: «La idea es crear piezas inclasificables que no re cuerden a nada, apostamos por la creatividad». En ese sentido, para Ibiza ha pensado en color, brillo, riesgo y sexualidad y fusión de materiales tecnológicos con procesos artesanales. Las cuarenta piezas que se vieron anoche en la MBFW Ibiza eran una selección de lo que ya tiene en producción: «Yo estoy creando todos los días, para cada desfile hago 200 prendas y el año pasado hicimos 40 desfiles por todo el mundo».

Andres Sarda, por su parte, comienza con rayas marineras, pasa al tejido de rejilla y al baño en flúor para acabar en la noche de negro cuajada del brillo de los cristales. Nuria Sardá sigue diseñando pequeñas obras armadas: «Lo nuestro es lencería cosmética con los mejores materiales, como la licra que usamos en toda la colección crucero». En el caso de Jorge Vázquez, lo presentado ayer «es un adelanto de lo que se verá en julio». Avanzamos lo visto en Ibiza: influencia de los setenta, vestidos camiseros, bordados de cuadros de Rousseau y camisas con lazos y puños bordados, que serán un éxito asegurado. Y cuando la luna cascabelera oteaba el cielo ibicenco, los Alvarno llegaban con sus geometrías psicodélicas que parecían plisados o cortes de patrón, pero eran dibujos. Túnicas estampadas con metacrilato bordado, camisetas y sudaderas con guiños a Ibiza, sus amados «animal print» y los cortes de patronaje exquisito que nos convierten en mujeres panteras.