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Detox digital

Adiós al móvil nada más hacer el check-in. terapias para desconectar de la tecnología es la última tendencia hotelera

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Adiós al móvil nada más hacer el check-in. terapias para desconectar de la tecnología es la última tendencia hotelera.

Cuando uno va a un hotel quiere encontrar en él todo lo que no tiene en casa. Silencio absoluto, discreción, una cama más cómoda, llenar la bañera sin que suba la factura del agua... Sin embargo, en los últimos años se está dando la tendencia opuesta. Algunos clientes buscan deshacerse en el establecimiento de lo que ya poseen. En eso consiste la, cada vez más frecuente, oferta hotelera de desintoxicación digital. Adiós al móvil, al ordenador, a la tablet y demás. Para muchos es tan complicado abandonarlos como el cigarro, aunque sea solo unos días. Como en todos los retos difíciles, el resultado es bastante placentero, redescubrir cómo vivíamos el tiempo de ocio antes de la invasión

de las pantallas.

Un estudio del sector de las tecnologías, según la empresa TP-Link, confirma que un tercio de las personas que usan dispositivos para su empleo, no desconecta del trabajo durante las vacaciones. Son perseguidos por el móvil constantemente, aunque ellos también ponen de su parte, ya que el mismo informe indica que la mitad de los trabajadores consultan su correo electrónico al menos una vez al día. Por eso, nada más hacer el check-in estos hoteles te quitan de las manos cualquier dispositivo personal que pueda atraer tu atención.

Clientes

El perfil de los clientes que buscan este tipo de experiencias, evidentemente, está entre una franja joven. «Un porcentaje muy alto está entre los 25 y los 37 años, es decir, dentro de los llamados “Generación Y”», afirma el responsable de Nuevas tecnologías y Operaciones Hoteleras del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH), Carlos Domínguez. Por otra parte, recuerda, hay lugar para la nostalgia. Otros clientes de mayor edad y que, del mismo modo, tienen la teconología presente en su puesto de trabajo, usan este tipo de oferta hotelera para «comparar cómo era su vida sin tantos dispositivos y darse un respiro».

Ubicación

Cuando se trata de alejarse de la tecnología, la ubicación del hotel tiene mucho que ver. No es lo mismo salir por la puerta y toparse de bruces con una pantalla gigante destinada a la publicidad (que seguro te hará echar de menos el móvil), que encontrar un campo verde y abierto.

Los entornos naturales y montañosos ayudan mucho. Y en ese sentido, las estrellas del abanico de hoteles que ofrecen desintoxicación digitales son establecimientos como «el Eremito ‘‘Hotelito de l'Alma’’, ubicado en la Toscana prácticamente aislado; el Vincci Rumaykyya en Sierra Nevada, a 2.400 metros de altura o el Terrats, en la comarca de la Selva en Girona, donde no llega internet», comenta Domínguez.

Él también añade que en estos casos, «lo más importante es la creatividad del establecimiento para crear programas y servicios con ese propósito apoyándose en los recursos de que dispone tanto en la propia infraestructuras como en sus alrededores». Por ello, los hoteles en entornos urbanos no han dejado pasar la oportunidad de unirse a esta nueva tendencia que tiene poco más de dos años de vida.

En Madrid, uno de los que más ha destacado en este ámbtio es el Hesperia (situado en el número 57 del Paseo de la Castellana). Este hotel cuenta con espacios dedicados a la desintoxicación digital, igual que el Royal Hideaway Sancti Petri, en plena zona costera y turística de Cádiz.

Sustitución

Claro que si nos quitan la tecnología, que a día de hoy es la base del entretenimiento de la mayoría de la población, los establecimientos tendrán que sustituirla con otros atractivos. El Hesperia, por ejemplo, guarda tus dispositivos en consigna y a cambio te otorga «un kit de desintoxicación que incluye desde instrucciones para relajación y meditación, una esterilla para ejercicios de yoga, hasta guías para pasear o hacer deporte, además de servicios de restaurante con comida saludable y un circuito de spa», explica Domínguez.

Del mismo modo, en el Royal Hideaway la relajación es la principal alternativa a la tecnología. El tratamiento iMass@ge, que dura 45 minutos, tiene el objetivo de que el cliente recupere el bienestar corporal perdido debido a la sobreexposición a los dispositivos digitales. El deporte al aire libre y los ejercicios de meditación forman parte de la oferta de este lujoso establecimiento gaditano.

Además, en otros hoteles han pensado que lo mejor para luchar contra la intoxicación digital es «conectar» con otras personas. Es decir, organizar eventos grupales. Carlos Domínguez comenta que, por ejemplo, «en La Gandara en Burgos ofrecen las comidas y cenas con todos los huéspedes juntos para fomentar la conversación». Los conocidos Vincci tienen el detox digital entre sus promociones y en dos hoteles situados en entornos totalmente diferentes. «Uno de ellos está en la playa y los huéspedes disfrutan de masajes, yoga, pilates, playa o piscina. El otro está en plena montaña y solo abre por temporada, y ofrecen excursiones con raquetas o un recorrido nocturno por la nieve», mantiene Domínguez. Y añade que ambos tienen un punto en común en la oferta, una bebida depurativa de bienvenida, lo cual es una demostración más de que lo «healthy» está muy unido a la desintoxicación de la tecnología.

Así, algunos establecimientos orientan el detox hacia perspectivas más específicas. «El Romantic Revival, en el River Place Hotel, en Portland relaciona el enganche a lo digital con la falta de romanticismo», sostiene Domínguez. Es verdad que el uso de la tecnología es bastante individualista, rompe con la comunicación y, en muchos casos, ha sido la causa de rupturas sentimentales. Por ello, si un cliente acude a este establecimiento para tomar un respiro de la tecnología se le da todo aquello con lo que pueda disfrutar con su pareja, desde vino y trufas hasta un mayordomo personal y un «late» check-out.

¿Es efectivo?

Sin embargo, la gran duda que persigue a los clientes que optan por este tipo de oferta hotelera es si realmente una desintoxicación digital solo por unos días resulta suficiente. Domínguez admite que psiquiatras como Takashi Sumioka hablan de que una detox completa para adictos requiere unos seis meses de tratamiento apartados completamente de la tecnología.

La adicción es un problema demasiado grave para intentar tratarlo en un hotel. En este texto, solo se ha hablado de tomarse un respiro del día a día. Y para que sea efectivo, «lo más relevante es que el cliente esté convencido de que puede dar el paso para desconectarse, y que esté a favor de los beneficios que eso conlleva». Si usted es uno de ellos aún tiene casi dos semanas del mes de agosto para probar la experiencia.