Lady Ki, la heredera de Lady Di

La sobrina de Diana, Kitty Spencer, se ha convertido en todo un referente de estilo, al igual que su tía, y es la «royal» de moda por encima de Kate y Meghan.

La sobrina de Diana, Kitty Spencer, se ha convertido en todo un referente de estilo, al igual que su tía, y es la «royal» de moda por encima de Kate y Meghan.

Bella, solidaria, carismática y elegante. Lady Di fue uno de los grandes iconos de moda de los años 90, sobre todo, a partir del escándalo de su divorcio, en 1996, cuando la princesa del pueblo se despojó del abullonamiento y los vestidos encorsetados de la monarquía y resolvió, a través de la moda, enseñar su verdadera personalidad. En la retina permanece el entonces denominado «vestido de la venganza», el de su primera aparición pública tras confesarse conocedora de las infidelidades de su marido y adelantándose a que Carlos de Inglaterra desvelara que siempre había estado enamorado de Camila Parker Bowles. Ese vestido negro con el que asistió a la gala de la revista «Vanity Fair», con un exuberante escote, ceñido y corto, fue su grito de liberación. Un «mira lo que te pierdes».

Fue ya fuera de palacio cuando supo construir un estilo único y personal, como Jackie Kennedy o Grace Kelly, y se volvió mucho más sexy y chic: acortó sus faldas, ajustó sus vestidos, empezó a mostrar los hombros y a lucir tacones más altos con diseños de Chanel, Dior, Fendi y Lacroix. Ella, además, fue precursora de la costumbre de repetir vestidos, con modificaciones en las prendas, que hoy por hoy sigue a rajatabla la camada más joven de la realeza. Cualquier acto protocolario o evento informal al que asistiera siempre llamaba la atención y sus «looks» rápidamente eran replicados y marcaban tendencia, de tal forma que los diseñadores no tardaron en elegirla.

Lo mismo ocurre ahora con su sobrina, Lady Kitty Spencer (27 años), la mayor de lo seis hijos de Charles Spencer, hermano pequeño de Lady Di, y, por tanto, prima hermana de Harry y Guillermo. Toda una «it girl», que tras la boda de Meghan y Harry –fue una de las más elegantes–, la prensa británica ya la ha coronado como la nueva «royal» de moda. Ni Meghan ni Kate ni Pippa. Los amantes de la desaparecida princesa (se han cumplido 20 años de su muerte) veneran a la sangre de su sangre y, una vez que Diana no tuvo hijas, ha sido Kitty la elegida para sucederla como icono de moda. Tanto es así, que ya la han bautizado como Lady Ki.

El idilio con la moda de Kitty viene de lejos. A pesar de que estudió psicología, política y literatura inglesa, en su curriculum figura un Máster de Moda y Lujo y sus «looks» acaparan miles de corazones en Instagram, donde se ha ganado el apelativo de «influencer». Pero, sin duda, el golpe de efecto definitivo ha sido su alianza con Dolce&Gabbana, firma de la que es embajadora y en la que ha participado en campañas publicitarias y para la que ha desfilado en varias ocasiones; la última, hace dos semanas, en el desfile de alta costura de la marca italiana. Tal es la amistad que tiene con Domenico Dolce y Stefano Gabanna que ha llegado a vestir uno de sus diseños en ocasiones tan especiales como en la boda de su primo, el príncipe Harry, y Meghan, consiguiendo, gracias a un vestido «midi» verde con flores pintadas a mano, ser una de las más elogiadas del enlace. También es embajadora de Bulgari, firma de joyas con la que junto a Dolce&Gabanna completa unos estilismos brillantes que pasea por las fiestas más VIP.

Las similitudes entre ella y Diana son evidentes, incluso no han dudado en compararlas físicamente. Se comenta que Kitty ha heredado los ojos, la forma de la cara y hasta la barbilla de su tía. La realidad es que tienen siluetas y rasgos muy diferentes, aunque son parecidas en otros ámbitos. En especial, el filantrópico. En 2016, Spencer fue nombrada embajadora de Centrepoint, una organización benéfica que ayuda a las personas sin hogar en el Reino Unido. El príncipe Guillermo también está involucrado con la misma caridad, siguiendo los pasos de su madre. Asimismo, la «sobrinísima» es fideicomisaria de la organización militar enfocada en la familia llamada «Give Us Time».

Kitty se crió en Suráfrica junto a su familia, ya que, a raíz del divorcio de Lady Di, su padre decidió alejar a la familia de los focos mediáticos. Ahora vive en Londres y poco se conoce sobre su vida sentimental. Tras separarse del magnate Nicolo Barattieri fue nombrada el pasado año como una de las diez solteras de oro de Gran Bretaña por la revista «Tatler», medio que la califica como «la más divertida de una fiesta». Eso también va en los genes.