Homenaje a la espalda

El Museo de la Moda y el Encaje de Bélgica rinde homenaje a esta parte de la anatomía con piezas de Chanel, Balenciaga, Dior y Gaultier

El Museo de la Moda y el Encaje de Bélgica rinde homenaje a esta parte de la anatomía con piezas de Chanel, Balenciaga, Dior y Gaultier.

Recuerde alguna foto que haya visto de una pasarela de cualquier marca de moda. Las modelos, cada una luciendo un conjunto de algún diseñador, siempre van de frente con la mirada perdida o fija en las cámaras. Piense ahora en algún vídeo que haya observado de cualquier desfile. Para cuando una modelo se está dando la vuelta, ya aparece la siguiente con un nuevo «look» acaparando la atención. Con esta idea comienza la exhibición «Back side: Fashion from behind» en la que el Museo de la Moda y el Encaje de Bruselas muestra, hasta el 31 de marzo, la moda vista desde la espalda, una parte del cuerpo importante para muchos diseñadores de la alta costura y a la que se ha dedicado poca atención. La exposición abre con un mural de cientos de fotografías de un desfile celebrado en París en las cuales todas las siluetas salen de frente. «Con la difusión de las siluetas se da una visión truncada de la realidad», comenta Caroline Esgain, comisaria de la muestra, defendiendo que «el cuerpo es un volumen y no hay razón por la que debiéramos crear vestidos en dos dimensiones».

Con un centenar de piezas procedentes de la propia colección del museo belga, así como de colecciones privadas o de grandes casas de la moda, «Back Side» muestra un recorrido desde prendas del siglo XVIII, pasando por una camiseta del futbolista belga Eden Hazard firmada en la parte trasera y la cola del vestido de novia que la princesa belga Astrid lució en su boda antes de convertirse en reina (1926), hasta la gabardina que Melania Trump vistió durante una visita a un albergue de niños inmigrantes en Texas. «Realmente no me importa, ¿y a ti?» se podía leer en la espalda de la prenda que la primera dama de Estados Unidos lució para la ocasión y que rápidamente se agotó en las tiendas de Zara, aunque también provocó una fuerte reacción en redes sociales por el significado que ese mensaje podía dar a entender en aquel lugar.

Crermallera arriba

Esta prenda se muestra en una vitrina de la exhibición junto con otras chaquetas con mensajes e ilustraciones de todo tipo. El «homenaje a la espalda» también ha sido secundado por la alta costura, como es el caso de un vestido de 1931 de Chanel que, según Esgain, «es la obra maestra de nuestra colección», cubierto de lentejuelas doradas y que muestra una espalda cortada en correas cruzadas. También aparece el surrealismo de Dalí plasmado en unos ojos que Elsa Schiaparelli bordó en la parte trasera de uno de sus diseños.

«Los hombres no tienen ropa que se cierre por la espalda salvo cuando se les impone una camisa de fuerza», expone la comisaria promoviendo, a través de la exposición, la igualdad. Sostiene que solo las mujeres tienen prendas que requieren de la ayuda de otra persona para cerrarlas: cremalleras, corsés, lazos... En este sentido destaca Jean Paul Gaultier, no solo por ser el pionero en diseñar una espalda desnuda para hombre, sino por un corsé que se exhibe en una de las vitrinas y que el modista retomó en 1989, junto con otros atuendos de mujer atados a la espalda y con camisas de fuerza. «Hay creadores que tienen una fantasía de una mujer soñada a la que someten», expone la comisaria. Ante esto, diseñadoras como Chanel o Madelaine Vionnet optaron por promover las cremalleras laterales para que las mujeres no tuvieran que pedir ayuda para vestirse.