Bendodo: «El PP debe liderar un nuevo andalucismo no vinculado a la subvención»

Elías Bendodo, presidente de la Diputación de Málaga, presidente provincial y portavoz del PP-A. Apuesta por una segunda transición a nivel nacional y por un nuevo proyecto andaluz anclado en el «emprendimiento y las capacidades».

Elías Bendodo, presidente de la Diputación de Málaga, presidente provincial y portavoz del PP-A. Apuesta por una segunda transición a nivel nacional y por un nuevo proyecto andaluz anclado en el «emprendimiento y las capacidades».

–¿Qué factura espera el PP de casos de corrupción como el de Granada?

–El Partido Popular ha actuado con la diligencia que se nos exige. Desde el día de autos a la decisión del partido de suspensión de militancia pasan horas. Y a la decisión del alcalde de irse pasan cinco días. Por tanto, en cinco días el PP ha resuelto esta crisis, con la marcha del alcalde, de una concejala e incluso, en un gesto de generosidad, del presidente del PP provincial. Ningún partido está libre de corrupción y lo que exigen los ciudadanos es esta contundencia si se produce. En otros tiempos nos han acusado de no ser contundentes pero en esta ocasión no hay motivo.

–El proceso para descabalgar al PP de la Alcaldía está en marcha.

–Lo que no pueden PSOE y Ciudadanos es utilizar a Granada como conejillo de indias, forzando la situación para ver que esto mismo es posible en España. Cuando se le ha preguntado al posible candidato del PSOE a la Alcaldía ha respondido que su programa es echar al PP. Y eso no es ningún programa de Gobierno. Es el único programa que tiene el PSOE en Granada y en España. Lo lamentable es que Ciudadanos se esté prestando a todo esto. El alcalde, por otra parte, tiene el derecho a ir el día 12 al juzgado y explicarse.

–¿No le parece que es difícil explicar la dimisión de Sebastián Pérez, el presidente provincial del partido, pese a que no está ni siquiera imputado?

–La política es a veces complicada y hay daños colaterales. Sebastián, en un gesto de generosidad y responsabilidad con la ciudad para desbloquear la situación, ha dado un paso al lado y eso le honra.

–¿Temen un efecto contagio en otras capitales de provincia donde el PP gobierna con el apoyo de C’s después de lo ocurrido en Granada?

–No es extrapolable. Cada pacto de gobierno es una realidad distinta. Ahora bien, nos quedan diez días intensos de Ciudadanos y PSOE apretando para forzar un acuerdo en España. Y para ello van a utilizar todo lo que tengan a su alcance. Después de esos diez días la situación cambiará.

–¿Al PP le están haciendo la renovación desde fuera que no se acomete desde dentro?

–La renovación el PP la hará y la está haciendo marcando los tiempos y en función de la celebración de los congresos. Lo que sí estamos es tomando decisiones y cuando se producen casos como el de Granada, actuamos. Pero insisto, el alcalde de Granada tiene todo el derecho a explicarse ante los juzgados y ver de qué se le acusa. Hay que tener en cuenta que el nivel de tolerancia de la ciudadanía en este terreno es mínimo y por tanto los políticos estamos condenados a sufrir esa pena de telediario que es absolutamente injusta, sin que antes te imputen o te abran juicio oral.

–Una situación a la que han colaborado todos los partidos, el PP incluido.

–Sin duda. La política del «y tú más» que hemos aplicado todos ha perjudicado una barbaridad, pero el «y tú más» de todos... La corrupción, lamentablemente, se ha colado no sólo en la política. En el fútbol, en los sindicatos o en la banca hay corrupción.

–El consejero de Economía está a un paso de la imputación. ¿La Junta debería haber actuado con más contundencia?

–Es que la presidenta de la Junta no tiene sólo este caso, tiene dos sobre su mesa. El caso del consejero de Economía y también el de su «número tres» del partido, Francisco Conejo. La Udyco está pidiendo información porque un juez le ha imputado delitos de prevaricación y tráfico de influencias. En ninguno de los dos casos la presidenta andaluza ha dicho ni «mú». Y Ciudadanos Andalucía tampoco.

–Queda por tanto en evidencia que C’s aplica una doble vara de medir, pisando más el acelerador en los pactos a nivel municipal.

–Sin duda. Y lo he dicho muchas veces. El nivel de oposición que se aplica en Málaga y en la Diputación no es el que se aplica en la Junta, en cuanto a permisividad y cierto beneplácito para apuntalar el régimen después de 30 años.

–¿Y a qué lo achaca?

–No tengo por qué dar respuesta a esa pregunta. Habrá que preguntarle a los representantes de Ciudadanos.

–¿Por qué de los ocho alcaldes que tenía el PP con mayoría absoluta queda solamente el de Málaga?

–En este caso el pacto de investidura y las ganas de permanencia del alcalde son más fuertes que en otros sitios.

–¿Cree que De la Torre le apoyaría como relevo?

–Ya lo ha dicho, pero la verdad es que me siento plenamente identificado con la política municipal y en la Diputación se puede ejercer en toda su dimensión porque es mucho más complicada que en un Ayuntamiento, ya que trabajas con los municipios más pequeños. Sin las diputaciones, la España rural no existiría. El que quiera saber por qué son útiles las diputaciones, que se vaya a cualquier pueblo de España de menos de 20.000 habitantes y pregunte quién recoge la basura, quién presta los servicios de extinción de incendios o cómo se lleva el agua potable. En Andalucía las diputaciones son más útiles y prestan un mejor servicio que la Junta sin ninguna duda. Es más, todas las diputaciones tienen superávit hoy en día y no generan déficit al Estado. Estamos más en una pose política de lo que la gente quiere oír que de un mensaje trabajado.

–¿No hay un solapamiento evidente entre las diputaciones y las delegaciones provinciales de la Junta?

–Hoy en día las delegaciones provinciales son organismos florero porque son delegados sin ningún tipo de capacidad ejecutiva. España tiene una gran asignatura que es la segunda descentralización, que obliga al traspaso de competencias a nivel local. Ese poder local se articularía a través de la diputación, no a través de las delegaciones provinciales. La elección directa del presidente de diputación por parte de los ciudadanos sería una buena opción. Eso le daría más visibilidad y aprecio por parte de la ciudadanía.

–¿Por qué el eje Sevilla-Málaga que no funcionó con Zoido ahora sí funciona con más fluidez?

–Mediáticamente sí funciona con más fluidez, pero el eje Sevilla-Málaga no puede reducirse a fotos.

–¿Es entonces un paripé de los dos alcaldes?

–No, yo no he dicho eso. Málaga y Sevilla son dos provincias complementarias. Sólo espero que este eje sea sincero y su objetivo fundamental sea potenciar las dos provincias. Todo lo que no sea eso se desvía del camino.

–Andalucía es la única comunidad en la que no ha habido alternancia. ¿El PP hace también esta reflexión?

–Evidentemente hay mucho que reflexionar. En Europa hay dos comunidades sin cambio: Andalucía y Baviera. Baviera es la región más rica de Europa y la nuestra de las más pobres. El PP tiene que entonar claro que sí también su «mea culpa», algo habremos hecho mal para que nuestro mensaje no haya calado, pero enfrentarse a esta red perfectamente tejida en la que la Junta y el socialismo son lo mismo, no es fácil.

–¿Ve una reactivación del PP andaluz en su labor de oposición después de este periodo de cierta transición?

–Juanma Moreno es el mejor candidato en la historia del PP de Andalucía en el peor momento. Las circunstancias son muy difíciles, se han tenido que tomar medidas duras motivadas por la crisis y eso nos ha distanciado de la ciudadanía. Efectivamente Susana Díaz es una política efectista, no efectiva y quiere solucionarlo todo a golpe de titulares. Lo que tiene que crear el PP es un mensaje que saque al andaluz del conformismo. Tenemos la obligación de crear un nuevo andalucismo. El PP tiene que liderar un nuevo andalucismo vinculado a un sentimiento de esta tierra no vinculado con la subvención sino con el emprendimiento y las capacidades. El PP tiene que ser el partido de la tierra, frente al PSOE que es el partido del régimen. La clave, además, va a estar cuando consigamos trasladar el éxito del litoral y las grandes ciudades a la Andalucía del interior.

–Si Juanma Moreno recibiera del resto de provincias el mismo apoyo orgánico que recibe de Málaga, ¿el PP estaría más cohesionado?

–El PP es un partido disciplinado. Tenemos claro que lo que más valoran los ciudadanos es la unidad interna. Todas las direcciones provinciales están en línea con Juanma Moreno. A día de hoy hay unanimidad en torno a Juanma Moreno.

–Si hay elecciones generales, ¿es partidario de repetir las listas? Celia Villalobos dice que quiere ser cabeza de cartel.

–Está por ver. Vamos a ver las circunstancias. No necesariamente tienen que ser las mismas candidaturas.

¿La renuncia del alcalde de Estepona le trastoca los planes?

–Respetamos su decisión y valoramos su trabajo tanto en el Ayuntamiento como el que ha hecho en el Congreso. Y en cuanto a la elaboración de las listas, sigue vigente el deseo de renovación.

–¿La máxima de una persona un cargo puede entonces tener excepciones?

–No. Los militantes, en todos los partidos, nos van a imponer ‘una persona, un cargo’, limitación de mandatos, listas más abiertas...

–¿Limitación de mandato orgánico también?

–Se puede debatir pero el importante es el institucional. Más de ocho años en este terreno es inercia.

–¿Cree que Pedro Sánchez aguantará los últimos metros o la presión le puede conducir a una decisión inesperada?

–Lo que creo es que no he conocido un dirigente más antiguo que Pedro Sánchez. Es el «no» a todo. El «no» al PP no es un programa de Gobierno. Sigue en la trinchera de la derecha y de la izquierda... y para el bien de España debería dar un paso al lado. En cuanto a la pregunta en sí, no descarto nada. A nadie le interesa unas elecciones. El PP va a seguir haciendo un llamamiento a la gran coalición. Mi opinión es que es más importante una gran coalición PP, PSOE, C’s que una mayoría absoluta del PP. Hay que hacer una serie de reformas estructurales que requieren el apoyo de otros partidos. Una vez que se hagan esas reformas, se blindan y se convocan elecciones. Es lo que pienso que debe pasar: la segunda transición.

–Ha dicho que Juanma Moreno es el mejor candidato de la historia en Andalucía, ¿Rajoy también?

–Sin duda. El presidente del Gobierno puede gustar más, puede gustar menos, ser más o menos simpático, pero no estamos votando el carisma, sino la efectividad. Y en lo esencial Mariano Rajoy ha acertado.