Campaña de «crowfunding» para cultivos «okupas»

Piden aportaciones económicas para «desarrollar» la finca de Somonte, propiedad de la Junta, con el apoyo de Cañamero

El diputado de Podemos por Jaén, Diego Cañamero
El diputado de Podemos por Jaén, Diego Cañamero

Piden aportaciones económicas para «desarrollar» la finca de Somonte, propiedad de la Junta, con el apoyo de Cañamero

Son «okupas», pero esto no les ha frenado para gestar una campaña de «crowdfunding» con la que «desarrollar» las 400 hectáreas que componen la finca de Somonte, enclavada a unos once kilómetros de la localidad cordobesa de Palma del Río y propiedad de la Junta de Andalucía. Esta tierra pasó de ser un espacio momificado, dado que el Gobierno autonómico no la explotaba, a escenario de desalojos protagonizados por agentes de la Guardia Civil y jornaleros que se creen con derecho a hacerlo al ser de propiedad pública.

Sus ocupantes pretenden recabar «apoyos económicos» para llevar a cabo «un plan de recuperación de semillas autóctonas», poner en marcha «una forma de agricultura más ecológica» y hacerla «independiente» de «los productos químicos», entre otras aspiraciones. ¿Cómo se llevará a cabo la campaña y quién gestionará lo que se recaude? «Se realizará a través de redes sociales como Facebook o Twitter y del dinero se ocuparán las ocho familias que constituyen la cooperativa de Somonte», que además cuenta con el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT, antes SOC) como «socio solidario», según relata a LA RAZÓN el diputado de Podemos en el Congreso por Jaén Diego Cañamero, quien respalda la iniciativa.

Según el también ex portavoz nacional del SAT, Somonte recibe fondos en forma de ayudas europeas de la Política Agrícola Común (PAC), con las que el Ejecutivo regional «se queda» aunque «no invierte en la finca», censura. «Por eso queremos poner en marcha el ‘crowdfunding’ en favor también de la soberanía alimentaria. Somonte es del pueblo, no es una mercancía con la que especular o de la que aprovecharse», apostilla Cañamero, quien animó a los andaluces a «ayudar» con sus aportaciones a despejar el futuro de las 400 hectáreas cordobesas que les ha «costado» mucho «sufrimiento» trabajar.

El SAT ha denunciado en múltiples ocasiones que de las casi 20.000 hectáreas públicas que poseía la Junta, apenas queda una cuarta parte. El resto se ha perdido en subastas que han propiciado que acaben «en manos de terratenientes que las usan para cultivos con transgénicos, biodiésel o para beneficiarse de las subvenciones europeas», han criticado desde el mencionado sindicato que afirma «luchar» para que Somonte, que ha sido eje incluso de un documental, no acabe de la misma manera.

Para el Ejecutivo andaluz, sin embargo, ese terreno ha sido objeto de «una ocupación ilegal» desde 2012 por parte de los jornaleros que han penetrado en él reiteradamente y ahora no dudan en utilizar las redes sociales para pedir dinero con el que garantizar unos cultivos «okupas» sostenibles, con el apoyo del diputado Cañamero. Los mismos que abogan por la creación de un banco de tierras que se puso sobre la mesa durante el Gobierno andaluz de coalición PSOE/IULV-CA, pero del que los posteriores gobiernos socialistas se han desentendido por el momento.

Mientras el parlamentario de Podemos alienta campañas como ésta, en el seno de su formación política se han sucedido los malos entendidos. Preguntado sobre esa circunstancia, sobre las disputas públicas entre incluso los dos principales líderes, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, responde: «En Podemos son muy jóvenes». Y se explica: «El hecho de ser una organización nueva, con métodos novedosos, sin vinculación económica tradicional con elementos como los bancos y a la que se han incorporado gente de muy distinta procedencia social, hace comprensible, y hasta cierto punto es normal, que haya reajustes en el proceso. Entra dentro de la lógica», justifica. Con todo, cree que el partido morado «no va a acabar como el PSOE», ya que augura que «finalmente se llegará a un entendimiento».

Lo que tiene claro es que «Podemos tiene que ser el reflejo de la sociedad y ésta es plural, por lo tanto, ha de serlo». A la cuestión de a quién se siente más próximo, si a Iglesias o a Errejón, contesta que siempre estará más cerca de «los que estén con la movilización social, que es imprescindible para conseguir cambios reales».